Tasa de refresco de la pantalla: qué significan 60, 120 o 144 Hz y cuánto te cuestan en batería

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Si tienes un móvil o un monitor que presume de 90, 120 o 144 Hz, esta guía te explica qué es esa cifra, en qué situaciones se nota, por qué la frecuencia adaptativa (LTPO) cambia las cuentas de la batería y qué ajuste conviene elegir. Mi resumen: en un móvil con pantalla LTPO deja el modo adaptativo y olvídate; en uno sin LTPO, decide tú si la fluidez compensa la autonomía.La tasa de refresco es el número de veces por segundo que la pantalla actualiza la imagen, y se mide en hercios. Así la define Samsung en su página de soporte sobre la frecuencia de actualización de los Galaxy: a más hercios, más rápido responde la pantalla y más fluido se siente el uso. La propia marca añade la letra pequeña que casi nadie lee: más hercios, más consumo.¿Qué cambia entre 60, 90, 120 y 144 Hz?Cambia el tiempo que pasa entre una imagen y la siguiente. Es una cuenta sencilla: a 60 Hz la pantalla se redibuja cada 16,7 milisegundos; a 120 Hz, cada 8,3; a 144 Hz, cada 6,9. Cuanto más corto es ese intervalo, más suaves se ven los movimientos.Durante años, 60 Hz fue el estándar del móvil. Samsung recuerda que sus Galaxy anteriores funcionaban a 60 Hz y que modelos como el Galaxy S24, el Fold6, el Flip6 o la Tab S10 ya llegan a 120 Hz. Hay escalones intermedios: la misma página cita el Galaxy A16 5G, que se queda en 90 Hz.En monitores la escalera sigue: 144, 165, 240 o 360 Hz son cifras habituales en los logotipos de certificación, como verás más abajo.¿Cuándo se nota de verdad?Se nota en todo lo que se mueve bajo tu dedo: desplazarte por una web o por una red social, las animaciones del sistema y los juegos que alcanzan esa cadencia.Donde no aporta nada es en una imagen quieta o en un vídeo grabado a pocos fotogramas por segundo. Una explicación técnica de Android Authority sobre las pantallas LTPO recuerda que la mayoría de las películas se ruedan a 24 fotogramas por segundo: refrescar 120 veces por segundo una imagen que solo cambia 24 no la mejora, solo gasta.Mi lectura: el salto de 60 a 120 Hz es de los pocos cambios de ficha técnica que se perciben a los cinco minutos; por encima de 120 Hz, el beneficio depende de que juegues a títulos rápidos con un ordenador capaz de generar esos fotogramas.¿Cuánta batería cuesta subir los hercios?Depende de si la pantalla puede bajar la frecuencia cuando no hace falta. Los fabricantes lo reconocen sin rodeos: Samsung describe el modo Estándar (60 Hz) como el que ofrece mejor autonomía y avisa de que fijar 120 Hz gasta más batería. Con el ahorro de energía activado, sus Galaxy vuelven a 60 Hz, y algunos modelos tampoco permiten 120 Hz a resolución WQHD+.Por eso existe el tercer modo, el adaptativo, que según Samsung ajusta la frecuencia sobre la marcha hasta 120 Hz: fluidez cuando la pides y menos consumo cuando no. El matiz importante es hasta dónde puede bajar.Google es el ejemplo más claro de esa diferencia. Según Android Authority, el Pixel 10 básico sale de fábrica a 60 Hz, hay que activar a mano la Pantalla Fluida y, una vez activada, solo alterna entre 60 y 120 Hz, mientras que el Pro baja hasta 1 Hz. El mismo medio recoge que Google avisa de que la función aumenta el uso de batería. La ficha oficial del Pixel 10 Pro lo confirma: pantalla OLED LTPO con Pantalla Fluida de 1 a 120 Hz, mientras que la del Pixel 10 indica una OLED sin la mención LTPO y Pantalla Fluida de 60 a 120 Hz.Frecuencia adaptativa y LTPO: por qué 120 Hz ya no es sinónimo de gastar másLTPO son las siglas de low-temperature polycrystalline oxide, un tipo de capa de control de los píxeles que combina dos tecnologías anteriores (LTPS e IGZO). Según la explicación de Android Authority, su ventaja es que permite refrescar en un abanico muy amplio, de 1 Hz a 120 Hz, en lugar de saltar entre dos o tres valores fijos. Samsung usa una variante propia que llama HOP.¿Dónde se gana? Con la pantalla casi quieta. La pantalla siempre activa no necesita 60 refrescos por segundo, y una LTPO puede bajar a 10 o a 1 Hz mientras muestra la hora; de paso, el procesador gráfico deja de dibujar fotogramas que nadie ve. El iPhone 17, por ejemplo, combina en su ficha la pantalla siempre activa con la tecnología ProMotion, que Apple describe como frecuencia de actualización adaptativa de hasta 120 Hz.Si tu móvil tiene pantalla siempre activa sobre OLED, también te interesa saber cuánto debe preocuparte el quemado de pantalla en OLED y cómo evitarlo: los elementos fijos durante horas son justo el escenario de riesgo.¿Y en el monitor del ordenador?En el PC la frecuencia variable sincroniza la pantalla con la tarjeta gráfica para que la imagen no se parta ni dé tirones cuando el juego no mantiene una cadencia fija. VESA, el consorcio del estándar DisplayPort, añadió los protocolos Adaptive-Sync en 2014, pero no tuvo una prueba abierta de calidad hasta que lanzó en mayo de 2022 su programa de certificación AdaptiveSync.Hay dos logotipos. AdaptiveSync Display, para juegos, lleva la frecuencia máxima comprobada con la configuración de fábrica y a resolución nativa (144, 165, 240…). MediaSync Display, para vídeo, no lleva cifra: certifica la ausencia de saltos. Ambos exigen superar más de 50 pruebas automáticas, entre ellas parpadeo, tiempo de respuesta y fotogramas perdidos.Mi consejo práctico: un «144 Hz» escrito en la caja dice poco; un logotipo certificado con su cifra dice bastante más, porque obliga a que el monitor lo cumpla tal como sale de la caja.Con todo esto, la elección práctica queda así:Móvil con LTPO (lo indica la ficha, como en el Pixel 10 Pro): modo adaptativo o automático y no le des más vueltas. La pantalla ya baja sola cuando no hace falta.Móvil sin LTPO que alterna entre 60 y 120 Hz: 120 Hz si valoras la fluidez, 60 Hz si el móvil no llega al final del día. No hay respuesta universal.Batería al límite: en los Galaxy, el modo de ahorro ya fuerza 60 Hz.Monitor para jugar: busca la cifra certificada y comprueba que tu tarjeta gráfica es compatible con Adaptive-Sync, como recomienda VESA.Si estás comparando móviles por autonomía, la etiqueta energética de móviles y tablets, icono a icono te da una cifra homogénea entre marcas que la ficha comercial no siempre ofrece.Creo que la industria ha resuelto a medias el dilema entre fluidez y batería. Con LTPO, los 120 Hz salen prácticamente gratis en reposo, y eso explica que los móviles de gama alta los den por supuestos. Lo que me parece discutible es que haya móviles que anuncian 120 Hz y salen de fábrica a 60 Hz sin preguntarte nada durante la configuración, como ocurre con el Pixel 10 básico. Si tu móvil tiene esa opción escondida, actívala una semana y decide con datos de tu propio uso; y si un día te sobra curiosidad, repasa los ajustes de las opciones de desarrollador de Android que merecen la pena antes de tocar nada a ciegas.La noticia Tasa de refresco de la pantalla: qué significan 60, 120 o 144 Hz y cuánto te cuestan en batería fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.