Pasadas las ocho y media de la tarde algunos de los supervivientes del accidente de este miércoles en Urde, Toledo, donde al menos han muerto 68 personas, han regresado a la capital hispalense. Hasta la estación de Santa Justa han sido desplazados por el momento dos autobuses con pasajeros que viajaban tanto en los trenes accidentados como en los que se han quedado parados en la vía, muy próximos al lugar del siniestro. Algunos de ellos han entrado a la estación sevillana para pasar al centro de atención que se ha habilitado. Los servicios de emergencia han acompañado a una chica que tenía un apósito en la cara y otra pareja que, a pesar de llegar por su propio pie, cojeaba. Todos los viajeros que han sido fletados en los autocares estaban ilesos o con heridas superficiales. Otros de los que han llegado a Santa Justa se han marchado directamente a casa con sus familiares que los esperaban. Entre ellos, una chica visiblemente afectada rompía a llorar al abrazar a la mujer que le esperaba. Fernando Caballero y María Jiménez han salido a las seis y media de la mañana de Sevilla. «Nos hemos quedado a 200 metros del accidente», reconocía la mujer. Son usuarios recurrentes del AVE pues suben a Madrid para que su marido se haga pruebas médicas. Después del siniestro han sido trasladados a los pabellones que atendían a heridos y afectados en Toledo. Otro hombre ha recogido a su hijo, quien viajaba en uno de los trenes accidentados. «Nos pudo llamar para decirnos que estaba bien», ha declarado ante los medios.