Durante más de un siglo, los historiadores y arqueólogos creyeron que un antiguo castillo normando del siglo XIII en el sur de Dublín había desaparecido por completo. La creencia generalizada era que la estructura original había sido demolida en el siglo XIX y que sus preciados sillares de piedra habían sido reciclados para levantar nuevas edificaciones en la zona. Sin embargo, una reciente investigación ha revelado un giro totalmente inesperado: el castillo nunca fue destruido, sino que ha estado oculto a plena vista durante generaciones.Tal y como informa Popular Mechanics, el profesor Tadhg O’Keeffe, experto en historia de la arquitectura medieval de la University College Dublin (UCD), descubrió que los muros, los patios y múltiples elementos arquitectónicos originales del histórico Roebuck Castle se conservan intactos en el interior de la estructura actual del campus universitario. Aunque a primera vista el edificio exterior aparenta ser completamente de época victoriana o georgiana, las paredes maestras del recinto medieval original persisten bajo capas de yeso y remodelaciones posteriores.Un castillo medieval olvidado es descubierto oculto dentro de un edificio universitario en IrlandaEste hallazgo excepcional fue posible gracias a que los arquitectos y propietarios de los siglos XVIII y XIX optaron por construir alrededor del castillo medieval en lugar de demolerlo por completo. Al conservar la traza original y realizar pocas modificaciones adicionales en el núcleo del complejo, lograron preservar, sin saberlo, una valiosa cápsula del tiempo histórica. De este modo, el patio trasero de la propiedad actual coincide exactamente con el antiguo patio de armas del castillo medieval.A lo largo de los siglos, este enclave albergó a destacadas figuras de la élite irlandesa, como un lord canciller del país, e incluso al rey Jacobo II, quien supuestamente se refugió allí en 1689 tras perder el trono. Con el paso del tiempo, el edificio cayó en un profundo deterioro y posterior transformación, lo que propició el mito de su total desaparición.La recuperación de este monumento no solo aporta un nuevo tesoro patrimonial al campus de la UCD, catalogándolo probablemente como el edificio más antiguo en una universidad irlandesa, sino que también sella un vacío importante en los registros históricos del sur de Dublín. Gracias a este meticuloso análisis arquitectónico, los rastros de la Irlanda medieval han salido a la luz para asegurar que la historia del castillo no vuelva a perderse jamás.