Una tecnología desarrollada en el MIT podría cambiar para siempre la construcción espacial. Se trata de baldosas magnéticas capaces de unirse automáticamente para formar grandes estructuras en órbita. El sistema, llamado TESSERAE, ya se probó en la Estación Espacial Internacional y prepara nuevos experimentos que podrían abrir el camino hacia hábitats espaciales reconfigurables.