Marc Márquez (Ducati) se pasó los minutos que siguieron hoy su espectacular sexta victoria de la temporada (Hungría, Alemania, Aragón, San Marino y Japón) mordiéndose la lengua y, sobre todo, siendo tremendamente comedido sobre el hecho, la posibilidad, de que ya todo el mundo lo considera, de nuevo, campeón del mundo. No he terminado mi trabajo, no voy a caer en esa trampa, insistió el ganador en todas sus declaraciones.Seguir leyendo....