Un físico creó un universo en miniatura con 24.000 átomos y descubrió algo sorprendente: el tiempo podía avanzar, frenarse o detenerse sin utilizar un reloj
Un experimento de la Universidad de Birmingham consiguió medir el paso del tiempo utilizando únicamente los cambios de un sistema cuántico. El hallazgo plantea una pregunta enorme: ¿y si el tiempo no fuera fundamental?