A Carlos III le sorprendió el diluvio en Antigua, la isla del Caribe que formaba parte de las colonias británicas. Vestido con un traje beis y acompañado de la Reina Camila , de blanco, poco pudo hacer para evitar empaparse por completo durante un homenaje militar por los 45 años de independencia del país. Momentos después de llegar al estadio Sir Vivian Richards Cricket empezó a llover sin descanso. Y mientras a la Reina Camila rápidamente le hicieron llegar un paraguas transparente, que usó para huir a toda velocidad hacia la zona de asientos que estaba bajo techo. No ocurrió lo mismo con Carlos III, que se mostró molesto por no recibir algo para cubrirse. Haciendo aspavientos y preguntándole a su ayudante: «¿Dónde está el paraguas? ¡Tráelo!», Carlos III mostró en un primer momento su molestia ante la falta de previsión. La lluvia caía con fuerza y sobre un traje de tono beis como el que lucía se veía enseguida lo mucho que se estaba mojando. La Reina Camila había querido refugiarse bajo techo ante el aguacero, pero Carlos III se mojaba sin remedio. Pronto recurrió al sentido del humor británico y dijo: «Van a empezar a salirme berros en los pantalones ». Finalmente apareció un paraguas de color negro, tras lo que el acto continuó con normalidad y el monarca aguantó empapado, y con el agua visiblemente por todo el traje beis, la revisión de las tropas. Fueron solo cinco minutos de agua, pero suficientes para que el Rey tuviera que llevar a cabo el resto del acto totalmente encharcado. En las imágenes se aprecian los momentos incómodos, a Carlos III limpiándose el agua de la cara o intentando alisarse el traje, que se arrugó a toda velocidad. Pero también se puede ver cómo rápidamente la situación volvió a la normalidad e incluso se tomaron a risa esta situación. Hay que tener en cuenta que la temperatura es bastante cálida aún en esta zona del Caribe, hoy se estima que la máxima sean 31ºC y la mínima 28º, por lo que aunque estuvieran mojados (y algo despeinados en el caso de Camila), probablemente no pasaron ningún frío. El viaje de Carlos III y la Reina Camila está centrado en la celebración de la independencia, pero se ha visto sacudido por la petición del Primer Ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, que ha solicitado a Reino Unido que paguen reparaciones por la esclavitud de su pueblo. «Entiendo que, en las políticas de Reino Unido, sea difícil que se acepten cualquier tipo de compensaciones, pero eso no niega que sean necesarias», ha comentado ante los medios de comunicación durante el viaje del Rey inglés.