Si buscas piso de alquiler en un portal, la regla que repiten Policía Nacional y Guardia Civil es una sola: no pagues nada antes de ver la vivienda en persona. Ni señal, ni reserva, ni «un Bizum para la visita». Esta guía explica cómo funciona el timo, cómo comprobar en el Registro de la Propiedad quién es el dueño y qué dice la Ley de Arrendamientos Urbanos sobre la fianza, para que sepas qué te pueden pedir legalmente y qué no.El esquema no es sofisticado; funciona porque explota la prisa. Hay más gente buscando que pisos disponibles, y el estafador lo sabe.Paso 1: reconoce el guion del falso caseroEl patrón casi siempre es el mismo: precio atractivo, mucha demanda y ninguna visita. Un agente de la Unidad de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional lo describió así a Última Hora: los delincuentes publican anuncios en portales inmobiliarios con fotos, detalles de la zona y un precio atractivo, pero «todo es falso». Después convencen a la víctima de que el piso tiene mucha demanda para que haga un Bizum o una transferencia sin haberlo visto.La Guardia Civil insistió en lo mismo en un aviso sobre alquileres vacacionales difundido en junio de 2026, recogido por Qué!: el supuesto propietario se muestra amable hasta que llega el momento de enseñar la casa, y entonces aparecen las excusas. Está fuera, el piso está ocupado, solo puede enseñarlo por videollamada. Su consejo: si pone pegas para que veas la vivienda, sospecha.Las señales de alarma, resumidas:Te piden dinero antes de visitar: señal, reserva o un pago «para concertar la visita».La urgencia es artificial: «tengo otros cinco interesados», «solo hasta mañana».El pago va a una cuenta o un número de Bizum de una persona que no es el propietario.Te envían enlaces para «reservar» fuera del portal. La Policía Nacional aconseja no abrirlos porque pueden ser phishing; repasa las señales que delatan un phishing.Con Bizum hay una trampa adicional: si el «casero» te envía una solicitud de dinero y la aceptas, estás pagando. Lo explicamos en la guía sobre cómo funcionan las estafas con solicitudes de Bizum.Paso 2: cuida tu DNI tanto como tu dineroEste es el detalle que menos se cuenta. Según el mismo agente de la Policía Nacional, en muchos casos los estafadores piden el DNI a las víctimas con la excusa de alquilarles el piso y luego usan esa identidad como gancho para estafar a otras personas. Es decir, quien cae una vez puede acabar apareciendo como «propietario» en el siguiente anuncio falso.La Policía añade otro elemento: las cuentas que reciben el dinero suelen estar a nombre de «mulas», personas insolventes que prestan su identidad, y el dinero se retira enseguida. Por eso, preguntado por la posibilidad de recuperarlo, el agente respondió que no.Mi lectura es que eso cambia la prioridad: en este fraude la prevención lo es casi todo, porque la vía de recuperación es muy estrecha. No envíes una copia de tu documento a alguien que no has visto ni con quien no has firmado nada, y si ya lo hiciste, trátalo como una filtración de datos: en qué hacer cuando tus datos aparecen en una filtración tienes los primeros pasos.Paso 3: ¿cómo compruebas que quien alquila es el dueño?Pidiendo una nota simple al Registro de la Propiedad, que indica quién es el titular de la vivienda y qué cargas tiene. Según el Colegio de Registradores, la información más relevante sobre un inmueble, como su descripción, «quién es el verdadero dueño» y si tiene hipotecas o embargos, se obtiene con una nota simple o con una certificación.Algunas claves para usarla bien:La nota simple es «puramente informativa» y refleja titulares, derechos y cargas vigentes en el momento de pedirla. La certificación es un documento público firmado por el registrador. Para comprobar a un casero, la nota basta.Se puede solicitar en el Registro de la Propiedad que corresponda o por internet, en la web del Colegio de Registradores.Como no eres el titular, tendrás que expresar un interés legítimo al pedirla, porque los asientos están protegidos por la normativa de protección de datos. Estar a punto de alquilar esa vivienda es un motivo razonable de explicar.Con la nota en la mano, compara: el nombre del titular debe coincidir con el de quien firmará el contrato y con el DNI que te enseñe en persona. Si te dice que alquila «en nombre de un familiar» o como intermediario, pide la autorización por escrito. Y si el nombre del titular no aparece por ningún lado en la conversación, no sigas.Qué puede pedirte legalmente un casero (y qué no)Saber lo que dice la ley también protege, porque los estafadores suelen pedir importes o conceptos que no encajan. La Ley de Arrendamientos Urbanos fija estas reglas para el alquiler de vivienda:Fianza: el artículo 36.1 la hace obligatoria, en metálico, por una mensualidad de renta.Garantía adicional: se puede pactar, pero en contratos de hasta cinco años (siete si el casero es una empresa) no puede superar dos mensualidades. En los alquileres temporales, el tope es una mensualidad.Seguros de impago: el mismo artículo prohíbe exigir al inquilino la contratación de seguros de impago de renta u otras coberturas análogas.Honorarios de agencia: el artículo 20.2 establece que los gastos de gestión inmobiliaria y de formalización del contrato no pueden repercutirse al inquilino «bajo ningún concepto o denominación».Devolución: si la fianza no se devuelve en el mes siguiente a la entrega de llaves, empieza a generar el interés legal.Además, la disposición adicional tercera de la LAU permite a las comunidades autónomas obligar a los propietarios a depositar la fianza ante la Administración autonómica mientras dure el contrato. Es una protección práctica: en la Comunidad de Madrid, por ejemplo, el Área de Fianzas permite tanto a arrendadores como a inquilinos consultar el estado de su fianza. Una vez firmado el contrato, comprobarlo es una forma sencilla de saber si tu casero cumple.Si a pesar de todo te estafan, conserva mensajes, correos y justificantes, que serán la prueba de la denuncia, y denuncia en el 062 de la Guardia Civil o en comisaría. Avisa también al portal donde estaba el anuncio para que lo retire.Mi postura es que los portales tienen aquí más responsabilidad de la que asumen. Que un anuncio con fotos robadas y un precio irreal pueda publicarse y recibir decenas de mensajes antes de que alguien lo revise es un fallo de diseño, no un accidente. Mientras eso no cambie, la defensa recae en ti, y es barata: una visita en persona, una nota simple y la negativa rotunda a pagar nada por un piso que no has pisado. Ningún casero legítimo pierde un buen inquilino por esperar a enseñarle la casa.La noticia Estafas al alquilar piso por internet: el anuncio falso, la «reserva» por Bizum y cómo comprobar quién es el dueño fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.