Rio Bogotá. Foto: Acueducto. Durante décadas, el río Bogotá ha sido uno de los símbolos más visibles de la contaminación ambiental en Colombia. Sus aguas han recibido buena parte de los vertimientos de Bogotá y municipios vecinos, mientras su recuperación se ha convertido en una promesa recurrente para distintas administraciones.Lea también: Colombia firma acuerdo con China para impulsar nuevas tecnologías en construcción y viviendaAhora, una de las obras más esperadas para cambiar esa realidad dio un nuevo paso: se abrió la licitación para construir y operar la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Canoas, un proyecto que busca beneficiar a más de 9,6 millones de personas.La dimensión de la obra explica por qué su avance genera expectativa. La planta está diseñada para tratar el 70 % de las aguas residuales de Bogotá y el 100 % de las correspondientes al casco urbano de Soacha. De acuerdo con las proyecciones de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), para 2035 atendería las aguas residuales de 6,5 millones de habitantes de estas dos ciudades.Pero el impacto esperado no se limitaría a la capital y al municipio vecino. La reducción de la contaminación en la cuenca media del río Bogotá tendría efectos aguas abajo, sobre los municipios ribereños y las poblaciones que dependen del río Magdalena. La EAAB estima que los beneficios alcanzarían a más de 9,6 millones de personas, equivalentes al 17 % de la población del país.El anuncio, realizado el 27 de octubre de 2026 por el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y la gerente de la EAAB, Natasha Avendaño, marca el comienzo de una nueva etapa del proceso. Sin embargo, hay una diferencia importante entre abrir una licitación y tener una planta funcionando: todavía falta seleccionar al contratista, adjudicar el proyecto, desarrollar los estudios y diseños, construir la infraestructura y ponerla en operación.PTAR Canoas: así será la megaobra que busca recuperar el río BogotáLa PTAR Canoas es una infraestructura destinada a tratar las aguas residuales antes de que continúen su recorrido por el sistema hídrico. Su propósito es reducir la carga de contaminación orgánica, inorgánica y microbiológica que llega al río Bogotá.El proyecto contempla el tratamiento de las aguas residuales de Bogotá y Soacha, dos de los principales centros urbanos de la cuenca. La capacidad prevista permitiría atender el 70 % de las aguas residuales de la capital y la totalidad de las generadas en el casco urbano de Soacha.La gerente de la EAAB, Natasha Avendaño, explicó que el alcance ambiental de la planta superaría los límites de estas dos ciudades: “Al reducir drásticamente la carga de contaminación orgánica e inorgánica y microbiológica en la cuenca media del río Bogotá, se generará un impacto en cascada que beneficiará la salud, la economía y la calidad de vida de los habitantes de los 80 municipios ribereños que se abastecen de las aguas del río Magdalena”, señaló.En ese sentido, la obra busca generar beneficios para las poblaciones ubicadas a lo largo del recorrido del río Bogotá y su conexión con el Magdalena, incluso hasta La Dorada.La EAAB también estima que el proyecto generaría beneficios económicos cercanos a los $600.000 millones anuales, derivados de una mayor producción agrícola, un mejor aprovechamiento del suelo, mejoras en salud pública y recuperación ambiental.Se trata de una proyección de beneficios y no de ingresos que recibirán directamente los habitantes o los municipios. Su materialización dependerá de que la planta opere según lo previsto y de que la reducción de la contaminación produzca los efectos ambientales y económicos esperados.La licitación de Canoas: cuatro firmas buscan quedarse con el proyectoUno de los principales avances anunciados por el Distrito es la apertura del proceso para escoger a la empresa que tendrá a cargo la construcción y operación de la planta.Puede interesarle: Colombianos pueden obtener residencia permanente en Panamá: estos son los requisitos y montosLa EAAB invitó a presentar ofertas a cuatro firmas o grupos de empresas que superaron la etapa de precalificación. Se trata de:APCA AGUAS CANOAS.PROMOTORA DEL DESARROLLO DE AMÉRICA LATINA S.A. de C.V.UNIÓN PTAR DE LA SABANA.APCA PTAR CANOAS.La apertura de esta fase se produjo después de recibir la no objeción del Banco Mundial, según informó la administración distrital. Con esa autorización, la empresa de Acueducto invitó a los precalificados a presentar sus propuestas de acuerdo con los documentos y el cronograma del proceso.La expectativa de la EAAB es adjudicar la licitación hacia mediados de 2027. Por ahora, no hay un ganador seleccionado y tampoco se ha iniciado la construcción de la planta como resultado de esta apertura.El contratista que resulte elegido tendrá responsabilidades que van más allá de levantar la infraestructura. Deberá encargarse de la financiación, los estudios y diseños, la construcción de las unidades del proyecto, la gestión social y ambiental, la puesta en marcha, la estabilización, la operación y el mantenimiento. También tendrá a su cargo la reversión de la planta, según las condiciones del proceso.Esto significa que la selección del concesionario será determinante para el desarrollo de una obra que requiere coordinación técnica, financiera y ambiental durante varias etapas.La apertura de la licitación representa un avance administrativo y contractual, pero no debe confundirse con el inicio de la operación de la planta. La diferencia es relevante porque la recuperación del río depende de que la infraestructura se construya, funcione y logre reducir efectivamente los contaminantes que llegan a sus aguas.El alcalde Carlos Fernando Galán calificó la apertura del proceso como un hito para Bogotá, Soacha, Cundinamarca y el país. Según el mandatario, la recuperación del río ha enfrentado obstáculos durante años y el avance actual responde a la articulación entre el Distrito, la CAR, la Gobernación de Cundinamarca, el Gobierno nacional y la banca multilateral: “Hoy sin lugar a dudas es un hito histórico para Bogotá, para Soacha, para Cundinamarca y para Colombia, la apertura de la licitación pública para contratar la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Canoas es una decisión que nuestra ciudad y nuestra región ha venido esperando durante 30 años”, afirmó.Hoy marcamos un hito histórico para el río Bogotá.Después de 30 años de espera, abrimos la licitación de la PTAR Canoas, la planta de tratamiento de aguas residuales más grande de Colombia. Canoas tratará el 70% de las aguas residuales de Bogotá que, sumado al 30% que ya trata… pic.twitter.com/ZCvI2EQ0yI— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) October 27, 2026El mandatario también sostuvo que la planta será una de las obras ambientales más importantes del país y destacó su capacidad proyectada a escala internacional.Sin embargo, la expectativa debe medirse frente a los pasos que todavía faltan. La licitación debe concluir con una adjudicación, luego el concesionario tendrá que desarrollar las etapas de diseño y construcción y, finalmente, la infraestructura deberá superar su puesta en marcha y estabilización para operar de manera efectiva.También puede leer: Ley de Rescate del gobierno De la Espriella impactaría el sueldo de millones de trabajadores: así los afectaríaPor eso, el verdadero indicador del avance no será únicamente la selección de una empresa, sino el cumplimiento del cronograma, la ejecución de las obras y los resultados que se puedan medir en la calidad del agua.