La celebración desmedida del madridismo tras ganar en el Camp Nou evidencia el hambre que ha pasado durante dos años y medio. Celebran en Cibeles que no han quedado desahuciados en octubre. Es barcelonitis. Ahora la Liga vuelve a importarles, esa competición que desdeñaban y llevaban meses desprestigiándola con el cuento de Negreira y los árbitros, a los que solo descalifican cuando pierden. Leer más]]>