El accidente ferroviario de Urda (Toledo), con 69 víctimas, obliga a revisar el funcionamiento del sistema ferroviario español, desde los protocolos de actuación ante una incidencia hasta la supervisión de la circulación, el mantenimiento de las instalaciones y la gestión de las empresas públicas. Tres expertos del ámbito de la ingeniería coinciden en la necesidad de analizar las posibles deficiencias y reforzar los mecanismos de seguridad.Seguir leyendo....