Un robot aspirador con cámara y mapas puede guardar el plano de tu casa, fotos de lo que hay en el suelo y, en algunos modelos, vídeo y audio en directo. Dónde acaba depende del fabricante: unos lo dejan cifrado en el robot y otros lo suben a su nube. Esta guía es para quien tiene uno o va a comprarlo: qué recoge, qué incidentes reales ha habido y qué ajustes revisar.Un robot de estos es, como lo describe Kaspersky en su análisis de los fallos de Ecovacs, un ordenador con ruedas que suele funcionar con Linux, con lidar, cámaras y a veces micrófonos, conectado de forma permanente a la nube del fabricante. La pregunta no es si recoge datos, sino cuáles y quién puede verlos.¿Qué datos recoge un robot aspirador con cámara?Recoge, como mínimo, un mapa de tu vivienda; los modelos con cámara añaden imágenes de obstáculos y, a veces, vídeo y audio en directo. El mapa es lo que permite mandarlo a limpiar solo la cocina o marcarle zonas prohibidas.Los Roomba de iRobot con cámara frontal reconocen cables, excrementos de mascota o calcetines para esquivarlos. Si activas Obstacle Image Review (revisión de imágenes de obstáculos), el robot fotografía el obstáculo y la zona que lo rodea para que lo revises en la app, según su soporte, que también indica que el Mini y el 515 no llevan cámara.Roborock enumera en su centro de confianza más capas: fotos de mascotas, videollamadas a través del robot y comandos de voz, que según la marca la mayoría de sus modelos procesan sin conexión.Y un dato que no sale en ninguna caja: la IP de tu conexión. En el fallo del DJI Romo que se describe más abajo, el servidor expuesto mostraba planos en 2D de las casas y las direcciones IP asociadas a las viviendas, según DroneDJ. El patrón recuerda al de los datos que recopilan los coches conectados.¿Se guarda en el robot o en la nube del fabricante?Depende de la marca, y las diferencias son grandes. Esto dice la documentación de cuatro fabricantes:iRobot. Las fotos de obstáculos se cifran y solo las ve quien tenga acceso a tu cuenta; si no las cedes a su base de imágenes, se borran de sus servidores a los 30 días. Los mapas se guardan en la nube: desinstalar la app no los borra. En enero de 2026 la empresa pasó a manos de su fabricante, la china Picea, y anunció una filial estadounidense, iRobot Safe, para proteger los datos de sus clientes.Roborock. Asegura que la foto se guarda cifrada en el robot y que la nube solo hace de canal temporal, sin almacenarla. Dice entrenar su IA con entornos simulados, no con datos de usuarios, y guardar los datos en Asia, Europa o Norteamérica según la región de registro.Dreame. Su política de privacidad indica que tiene centros de datos en Estados Unidos, Alemania y Singapur, y que los datos de usuarios de la UE se guardan en el servidor alemán.Ecovacs. La política global de su web sitúa los datos en servidores de Estados Unidos, con posible transferencia a China. La versión española añade que la web la opera una filial en China y que esas transferencias se amparan en cláusulas contractuales tipo.Mi lectura: son afirmaciones de cada marca, no auditorías. Pero la diferencia de diseño importa: una foto que nunca sale del robot no puede filtrarse desde un servidor.Lo que ya ha salido mal: cinco incidentes documentadosLos fallos de privacidad en robots aspiradores no son hipotéticos: hay casos documentados desde 2018.2018, Diqee. Positive Technologies halló un fallo (CVE-2018-10987) en los Diqee 360, con cámara de visión nocturna, que daba control total a un atacante con las credenciales por defecto admin/888888, según TechCrunch.2020-2022, iRobot. MIT Technology Review publicó en diciembre de 2022 15 capturas tomadas en 2020 por Roomba J7 de desarrollo, una de ellas de una mujer en el baño, filtradas en grupos privados por etiquetadores de datos contratados por Scale AI. iRobot respondió que eran robots modificados, nunca vendidos, usados por colaboradores que habían dado su consentimiento.Mayo de 2024, Ecovacs. La australiana ABC documentó en octubre de 2024 varios Deebot X2 secuestrados en Estados Unidos; uno soltó insultos racistas delante de una familia. Ecovacs dijo haber corregido el fallo del PIN; uno de los investigadores que lo habían destapado lo consideró insuficiente.Agosto de 2024, Ecovacs. Los investigadores Dennis Giese y Braelynn Luedtke mostraron en DEF CON 32 que podían ver la cámara y oír el micrófono: el PIN del vídeo se comprobaba solo en la app, y por Bluetooth tomaban el robot a decenas de metros, según Kaspersky.2026, DJI. Un ingeniero que quería manejar su DJI Romo con un mando de PS5 descubrió un fallo de autorización en la nube que, según DroneDJ, daba acceso a unos 7.000 robots en 24 países. DJI afirma que lo detectó a finales de enero, que está corregido y que no halló indicios de uso indebido.La lección incómoda: según DJI, el Romo cuenta con la certificación europea ETSI EN 303 645 y la EN 18031 de la directiva de equipos radioeléctricos. Los certificados evalúan el aparato; el agujero estaba en el servidor.Qué ajustes revisar en tu robotLo más eficaz es apagar lo que no uses: fotos de obstáculos, vídeo remoto y, si puedes vivir sin ellas, las funciones de mapa.Fotos de obstáculos. En iRobot se desactivan en Cuenta > Privacidad > Map Features > tu robot > Obstacle Image Review; el robot sigue esquivando objetos. Busca el equivalente en tu app.Vídeo en directo. Si no lo usas, desactívalo: el caso Ecovacs demuestra que un PIN puede ser decorativo.Mapas. Desactivar Mapping Features en iRobot corta el envío de datos espaciales a su nube, a cambio de perder la limpieza por habitaciones, los horarios y las zonas prohibidas.Borrado antes de vender. Desinstalar la app no basta. INCIBE recomienda restaurar a valores de fábrica cada cierto tiempo y pedir a la empresa que borre la información, un derecho que el RGPD te reconoce.Red y cuenta. INCIBE aconseja una red separada para estos aparatos, desactivar UPnP en el router, una contraseña distinta y robusta por dispositivo y aplicar las actualizaciones. Si dudas de la tuya, mira cuánto tarda un atacante en adivinar una contraseña según la tabla de Hive Systems.Acceso a la cuenta. En iRobot, las imágenes las ve cualquiera con acceso a tu cuenta. Si la compartiste con alguien que ya no vive en casa, cambia la contraseña y cierra las sesiones abiertas a distancia.Mi postura: la cámara frontal resuelve un problema real, que el robot se trague cables o arrastre lo que deja la mascota, pero tiene un coste de privacidad que pocas fichas técnicas mencionan. Si tu suelo suele estar despejado, un modelo sin cámara es lo más tranquilo. Y si la necesitas, elige marca por lo que hace con las imágenes antes que por la succión.El eslabón débil, además, no siempre es el robot: el incidente más grave por volumen ocurrió en la nube de un aparato con certificados europeos. Mientras la seguridad dependa de servidores que no ves, el ajuste más fiable es el más aburrido: no activar lo que no vas a usar.La noticia Robots aspiradores con cámara: qué saben de tu casa, dónde lo guardan y qué ajustes tocar fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.