Almgren, el científico de datos que dejó su trabajo en 2025 para ganar su primer maratón en Nueva York: primer no africano en vencer en un 'Major' desde 2018

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En 2024, Andreas Almgren ya corría entre los mejores del mundo, pero todavía necesitaba un trabajo a tiempo parcial para sostener su carrera deportiva. Compaginaba los entrenamientos y las competiciones con su empleo como científico de datos en la empresa sueca Svexa. En 2025 decidió dedicarse por completo al atletismo. Y este domingo afrontaba en Nueva York su primer maratón con una ambición que explica hasta dónde ha llegado: ganar una de las Majors   sin haber competido antes en esta distancia . El sueco, de 31 años, se presentaba como campeón mundial de medio maratón, un título que conquistó en septiembre en Copenhague con una marca de 58:06. Tiene velocidad, resultados y una preparación exigente detrás. Le faltaba comprobar cómo responde su cuerpo en una distancia en la que nunca había competido. Y ahora ya no le queda ninguna duda tras dejar atrás en los últimos metros a Crippa y Kipruto para convertirse en el primer no africano que gana un Major ocho año después. Almgren comenzó a trabajar como consultor científico de datos especializado en análisis de riesgos para una empresa sueca a comienzos de 2023. En mayo de 2024, la propia compañía explicaba que el atleta necesitaba trabajar a tiempo parcial para financiar su proyecto deportivo y que la flexibilidad laboral le permitía encajar entrenamientos, concentraciones y competiciones. La decisión de dejar ese empleo llegó en 2025. Ese mismo año logró el bronce mundial de 10.000 metros en Tokio y estableció los récords europeos de 5.000 metros, con 12:44.27, y medio maratón, con 58:41 en Valencia. La dedicación exclusiva coincidió con una temporada que lo consolidó entre los grandes nombres del fondo internacional . En 2026 dio otro paso: arrancó el año con el récord de Europa de 10 kilómetros en ruta en Valencia, con una marca oficial de 26:45 , ganó el Europeo de 10.000 metros y después se proclamó campeón mundial de medio maratón. En Copenhague superó a Nicholas Kipkorir y Joshua Cheptegei y rebajó su registro hasta los 58:06, una marca que World Athletics recoge como récord europeo pendiente de ratificación. Su trayectoria había comenzado en distancias mucho más cortas. En 2014 fue bronce mundial sub-20 de 800 metros. Doce años después, aquel mediofondista se dispone a poner a prueba su resistencia durante 42,195 kilómetros. Entre aquel bronce juvenil y su consolidación en el fondo hubo años de lesiones y rehabilitación. Una fractura en el pie frustró sus opciones de acudir a Río 2016 y una lesión de menisco lo apartó de Tokio 2021. El cambio de rumbo comenzó en 2019, mientras se recuperaba de una fractura por estrés en el sacro: inspirado por su compatriota Kalle Berglund, incorporó el entrenamiento de doble umbral y fue orientándose hacia distancias más largas. En 2022 ya terminó cuarto en los 5.000 metros del Europeo de Múnich. Su progresión había encontrado un nuevo camino. La relación de Almgren con los números continúa en su manera de entrenarse. Según Jordan Donnelly, integrante de su equipo, en declaraciones a 'LetsRun', el sueco diseña sus sesiones y recibe apoyo de especialistas en aspectos como la nutrición y la preparación . En una entrevista publicada por COROS, el propio atleta identifica las cuatro referencias que compara para ajustar el esfuerzo: ritmo, frecuencia cardíaca, lactato y sensaciones . Los datos difundidos por COROS el 27 de octubre permiten dimensionar su preparación para el maratón de Nueva York . Almgren acumuló 2.006 kilómetros en diez semanas, una media de 200,6 kilómetros semanales, con un máximo de 241 en la semana de mayor volumen. El bloque también incluyó una semana de 153 kilómetros de reducción de carga y otra de 87, marcada por la recuperación y la enfermedad. Almgren explicó a la televisión sueca 'SVT' que sufrió fiebre después del Mundial de Copenhague, aunque el contratiempo coincidió con días que ya había reservado para recuperarse. Entre las sesiones destacadas por COROS figura un entrenamiento de 32 kilómetros en 1:38:28, a un ritmo aproximado de 3:05 por kilómetro, con 161 pulsaciones medias y 262 metros de desnivel positivo. Otra de las sesiones que ayudan a entender su confianza fue un progresivo de 40 kilómetros realizado antes del Mundial de medio maratón. Donnelly detalló a 'LetsRun' cuatro bloques de diez kilómetros cada vez más rápidos: 34:20, 31:20, 29:45 y 28:35. La suma de esos parciales arroja 2:04:00 para 40 kilómetros . El último tramo equivale a unos 2:52 por kilómetro después de haber recorrido los 30 anteriores. Además, el entrenamiento se desarrolló sobre un circuito con cuestas pensado para reproducir las exigencias de Nueva York. La sesión muestra su capacidad para acelerar con fatiga, aunque no equivale a una marca de maratón ni garantizaba que pudiera trasladar esas sensaciones a la competición. Por ello, este domingo tenía que gestionar un esfuerzo y desgaste diferentes en una distancia nueva para él mientras respondía a los movimientos de sus rivales Nueva York plantea siempre una carrera diferente a la de los maratones más rápidos. Las cuestas y la ausencia de liebres dan peso a la táctica y a la capacidad de responder a los cambios de ritmo . El plan descrito por el equipo de Almgren pasaba por mantenerse con los líderes hasta el kilómetro 35 y conservar opciones para el desenlace. Algo que ha ejecutado a la perfección, incluso hasta el kilómetro 40, cuando se empezó a decidir la prueba. En declaraciones a 'Eurosport', el atleta sueco se mostraba confiado: «Tengo muy buenas sensaciones. Sé que debo ser competitivo y veremos qué pasa el domingo. Creo que tengo bastantes posibilidades». No se equivocaba. Su victoria en Copenhague ofrecía un argumento a favor: resolvió el Mundial de medio maratón con una aceleración final. La incógnita era si podría conservar esa respuesta después de duplicar la distancia. Tampoco ha sido un estreno cómodo por el nivel de sus adversarios. La lista oficial incluía a Benson Kipruto, con una mejor marca de 2:02:16, y Deresa Geleta, con 2:02:38, además de Abdi Nageeye, Geoffrey Kamworor y Conner Mantz. Frente a ellos, Almgren ha tenido que compensar su falta de experiencia con la preparación acumulada y la velocidad que había demostrado en distancias inferiores. El sueco dejó su trabajo en 2025 para dar todo el espacio al atletismo. Ahora ha cumplido su sueño en Nueva York tras ganar un título mundial y sumar miles de kilómetros de preparación.