El desalojo de la acampada de la Puerta del Sol ha empujado al alcalde de Sevilla, el popular José Luis Sanz, a volver a reclamar al Gobierno de España que haga lo propio con las tiendas de campaña que desde hace varias semanas se instalaron junto a las Setas de la Encarnación. En este sentido, y antes de intervenir en la clausura del foro de Gaesco, el primer edil hispalense ha anunciado que esta mañana el delegado de Seguridad, Ignacio Flores, se ha puesto en contacto con el subdelegado del Ejecutivo central para poner a su disposición los efectivos de la Policía Local y del Grupo de Actuación Rápida (los antidisturbios o boinas rojas) para proceder a este desalojo. «Estamos a la espera de que se nos confirme una fecha», ha explicado. Sanz ha insistido en que, una vez que se ha desalojado la Puerta del Sol y que «se ha comprobado que las peticiones que llevaban a cabo los que están allí son un auténtica mentira», es momento de «solicitar de nuevo al subdelegado y a la delegada del Gobierno el desalojo inmediato de esa zona». Entre otras cosas, «porque hay problemas de limpieza, porque hay tareas de jardinería que se suspendieron en su momento y que hay que volver a recuperar» y, sobre todo, «porque hay actividades previstas para la Navidad o el propio montaje de alumbrado navideño que necesitan cuánto antes que esa zona esté desalojada». Sin embargo, y a pesar de esas necesidades que tiene la ciudad, «seguimos sin obtener respuesta alguna». El alcalde ha recordado que poco después de que se iniciara esta acampada por la vivienda en las Setas de la Encarnación ya envió un escrito a los por entonces delegado y subdelegado del Gobierno de España en Andalucía y Sevilla para que procedieran al desalojo de la misma. No obstante, en aquel momento «se nos contestó que no tenían previsto desalojar nada porque no generaba molestias a los vecinos». Ahora, más de un mes después del inicio de esta protesta y de la aparición de las primeras tiendas de campaña en la zona, el gobierno municipal ha vuelto a reclamar que se levante la acampada. Además, los propios comerciantes del entorno también lo han exigido dada las pérdidas económicas que están registrando durante todo este tiempo y pensando también en la futura campaña de Navidad.