El Ejército de Tierra español afronta un proceso de transformación destinado a adaptar su estructura y sus capacidades a los nuevos escenarios de seguridad. El objetivo es disponer de una fuerza moderna, preparada para operar en entornos cada vez más complejos y capaz de integrarse en operaciones conjuntas y multinacionales. Así lo explica el general de ejército Amador Enseñat y Berea, jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), en una entrevista publicada por la Revista Registradores.En la conversación, Enseñat analiza la evolución de la institución y los pilares sobre los que se está construyendo el denominado Ejército 2035. Su planteamiento combina la incorporación de tecnología avanzada con cambios en la organización, la logística y el liderazgo. El general, no obstante, recuerda que la modernización no puede reducirse a la adquisición de nuevos equipos: «Nuestra capacidad más importante sigue siendo los valores y la preparación profesional de nuestro personal».Ejército 2035: tecnología, digitalización y nuevas capacidadesEl modelo de transformación del Ejército de Tierra se articula alrededor de cuatro grandes pilares. El primero es la Fuerza 35, concebida como una fuerza tecnológicamente avanzada, con personal altamente preparado y motivado y capacidad para actuar en diferentes escenarios operativos.El segundo es la transformación del apoyo logístico. En este ámbito destaca la futura Base Logística del Ejército, situada en Córdoba, que aspira a incorporar procedimientos avanzados y sistemas de logística predictiva. Su finalidad es mejorar el mantenimiento, la disponibilidad de los materiales y la gestión de los recursos.El tercer pilar es la transformación digital de toda la organización, tanto en los centros de trabajo como en el propio campo de batalla. La digitalización debe facilitar el intercambio de información, mejorar la coordinación y permitir que las unidades dispongan de una visión más completa de las operaciones.El cuarto elemento es un nuevo modelo de liderazgo, orientado a fomentar la iniciativa de los militares en todos los escalones, junto con la asunción de responsabilidades y el compromiso con la misión.Los valores y la preparación siguen siendo esencialesEnseñat defiende que la modernización tecnológica debe convivir con los valores y las tradiciones que forman parte de la identidad militar. En su opinión, la transformación de las Fuerzas Armadas no significa abandonar los principios que han orientado históricamente su funcionamiento, sino adaptarlos a las necesidades actuales.La entrevista también aborda la composición y las características del Ejército de Tierra. El general destaca su presencia territorial, su naturaleza esencialmente operativa y el peso del personal de tropa, que representa aproximadamente el 70 % de sus efectivos.Otro aspecto relevante es la necesidad de mantener una elevada disponibilidad y movilidad profesional y geográfica para responder a las exigencias de las misiones militares. La preparación técnica, física y humana debe acompañar a la incorporación de nuevos sistemas.La visión de Enseñat plantea, por tanto, una modernización integral: tecnología, logística, digitalización y liderazgo deben avanzar de forma coordinada. El propósito es construir un Ejército capaz de afrontar los desafíos futuros sin perder de vista que su principal fortaleza continúa siendo el personal que lo integra.