La dimisión de Eduard Rivas como jefe de gabinete del president Salvador Illa es una baja sensible en el entorno de confianza del jefe de la Generalitat. La situación para el ya exalto cargo la definen como "dura" a nivel personal por su investigación en una causa judicial relacionada con una presunta adjudicación irregular de contratos durante su etapa com alcalde de Esparreguera. Tras su salida por "decisión propia" del Executiu, el Govern ha decidido andar con pies de plomo y ha esquivado públicamente reiterar su confianza en él una vez se ha levantado el secreto de sumario, pero sí que defiende su "honestidad y honorabilidad" y anticipa que continuará trabajando para el PSC.Seguir leyendo....