Las elecciones de medio mandato de Estados Unidos del próximo 3 de noviembre prometen ser muy duras para el Partido Republicano. Los rojos se juegan perder el control del Congreso y de un tercio del Senado, lo que condicionaría considerablemente su capacidad legislativa de cara a los dos años que le quedan al mandato presidencial de Donald Trump. Para limitar el daño, el presidente estadounidense ha elevado las promesas electorales para conquistar a su potencial electorado.Seguir leyendo....