Cruce de cables: una actualización sobre las vulnerabilidades de PHP y la polémica en torno a Starlink y Starshield en Ucrania

Wait 5 sec.

Esta semana he estado con David Sierra en Cruce de cables de RNE repasando un poco todo el follón de los graves agujeros de seguridad de PHP dados a conocer en LKK y del follón que ha montado Elon Musk –y quizás la administración Trump– racionando el acceso de las fuerzas armadas de Ucrania a la red de satélites Starshield, la versión militar de Starlink. Nos puedes escuchar aquí:Cruce de cables: vulnerabilidades de PHP y la polémica en torno a Starlink y Starshield en Ucrania [18:05]Póngame un servidor con PHP aunque no se sepa bien dónde ni para quéEn cuanto a PHP el mensaje es que esas dos vulnerabilidades en concreto han sido parcheadas por una actualización publicada el 22 de octubre. Pero el problema está en que sirve para las versione de PHP posteriores a la 8.2. Que la la PHP Foundation estima que son como un 52 % de las que hay en el mundo.Así que a los responsables de servidores web con versiones anteriores de PHP les toca ver si se pueden actualizar sin romper nada o si se pueden parchear esos agujeros de seguridad en sus versiones de PHP. Aunque muchas veces el problema está en localizarlas, ya que no es nada raro que en una empresa u organización haya máquinas corriendo PHP de las que nadie recuerda muy bien qué hacen ni por qué están ahí.De todos modos, para el susto que nos metieron en el cuerpo, la cosa tampoco parece haber sido para tanto, aún a pesar de que hay cienes y cienes (o más) de IAs que personas con aviesas intenciones han lanzado a atacar todo tipo de sitios a ver si se pueden colar en ellos usando esas vulnerabilidades.La que has liado, pollitoDe todas formas la enjundia de la charla estuvo en la que lió Elon Musk el 16 de octubre al reducir drásticamente la velocidad de funcionamiento de los terminales que se conectan a la red Starshield –la versión militar de Starlink– que utilizan las fuerzas armadas de Ucrania.No está nada claro, y seguramente nunca lo sabremos, si actuó motu proprio o si con la connivencia e incluso aprobación de alguien de la administración Trump. A fin de cuentas había bastante mosqueo con que Ucrania siguiera atacando instalaciones petroleras rusas a pesar del acuerdo que Trump decía haber logrado entre los dos países en conflicto.Para el día 22 o así la limitación fue desapareciendo y todo volvió a la normalidad. Al menos en cuanto al funcionamiento de la red.El problema es que, una vez más, ha quedado claro como Musk no tiene reparos en abusar de su posición de poder para favorecer sus intereses políticos. Y el poder que tiene una persona que no ocupa ningún tipo de cargo electo a la hora de modelar o influir en la política exterior de los Estados Unidos, que cada vez es un socio menos fiable.Y no está claro que Musk haya retirado las restricciones porque haya desarrollado una conciencia; parece que es más bien porque se ha dado cuenta de que se ha dado un tiro en el pie desde el punto de vista comercial con su decisión. ¿Qué país se va a fiar ahora de Starlink para nada? De hecho la India, que estaba a vueltas con si dar permiso o no a Starlink para operar en el país, ha decidido que no. Y Europa haría bien en darse prisa con la puesta en marcha de IRIS², su red de comunicaciones segura vía satélite.Además no es sólo un tiro en el pie para Musk y sus empresas. Vuelve a poner sobre la mesa el asunto de que si los productos de defensa que vende los Estados Unidos, como por ejemplo el caza Lockheed Martin F-35, tienen algún tipo de «control remoto» con el que puedan limitar sus prestaciones o incluso dejarlos en tierra. En el caso del acceso de Ucrania a Starshield resulta que lo está pagando Alemania.Y también el hecho de la influencia que unas pocas personas pueden ejercer en las campañas electorales de otros países, como por ejemplo estuvo haciendo Meta –Facebook, Instagram, WhatsApp– en Brasil prácticamente ocultando los contenidos favorables a Lula. Sí, le pusieron una multa. De unos 90.000 dólares al día mientras no corrigiera eso, algo que Mark Zuckerberg ni registra.Al final no le sirvió de nada, dicen que en buena medida gracias a un grupo de WhatsApp con más de 10.000 de personas que se coordinó para contrarrestar los algoritmos chungos.De todas formas no podemos depender de movilizaciones así que no dejan de ser voluntarias. Igual hay que presionar a los gobiernos para que hagan algo al respecto, aunque no es fácil ni nada parecido. Pero una cosa que igual no era tan complicada y que le iba a hacer poca gracia a Zuck y todos estos es que las multas fueran proporcionales a los ingresos de sus empresas, no unas cifras dentro de un rango que suele quedarse corto.Y mañana, las midterms del segundo mandato de Trump.Que Alan Turing nos pille confesados.# Enlace permanente