La descontrolada muerte viajera ha llenado España de llanto y de luto . El sentimiento trágico de la vía. Lloramos a nuestros muertos, porque también para nosotros se ha muerto la buena gente de los trenes . A los muertos no puede consolarlos, pero a muchos vivos reconforta saber que nos morimos también para los demás, aunque no sea más que por un ratito. Un minuto de silencio no es gran cosa, pero es una señal. La señal de que llevamos a nuestros muertos en el corazón. Aunque no sea más que por un ratito. San Cugat del Vallés está a veinte minutos de la gran Barcelona incendiada por bárbaros pendientes de nacionalizar. Su ayuntamiento guardó el pasado miércoles un... Ver Más