Sé que muchos de ustedes no han visto la imagen, pero se me antoja que es una de las fotografías míticas de la historia del deporte. Sé también que ustedes estarán pensando que exagero, lo sé. Pero no, no lo crean, no exagero. Esa foto ha dado la vuelta al mundo y seguirá en la retina del mundo del deporte durante muchos años. Entre otras cosas porque, al margen de ser un gesto precioso (luego hablaremos de ello, pues tiene truco), es la mejor manera de dar la bienvenida al club al campeón más joven de la historia de la F-1. Que no es poca cosa.Seguir leyendo....