Los agricultores españoles llevan años de protestas por las difíciles condiciones a las que se enfrentan en su día a día. El pasado miércoles estaba previsto una gran tractorada en Madrid para manifestarse contra el Gobierno por los altos costes del campo. Una protesta que tuvo que aplazarse al conocerse el accidente de tren sucedido en Urda (Toledo). El lema de la protesta era «Dar de comer tiene que dar para vivir» , que se pospondrá a otra a fecha. En el momento de la cancelación, al menos 500 tractores habían tomado el centro de Madrid. Las asociaciones Asaja, COAG y Unión de Uniones exigen medidas urgentes para mantener la sostenibilidad del campo, pidiendo una Política Agraria Común (PAC), precios justos, menos burocracia y que el gasóleo profesional tenga fiscalidad reducida y con bonificaciones directas al repostar. La alimentación es fundamental en la vida de las personas. Mientras que las grandes cadenas alimentarias saben rentabilizar esta necesidad, no repercute a nivel económico de la misma forma en los productores directos de la comida. Juan Roig, presidente de Mercadona , revindicó la labor de los agricultores y ganaderos durante una presentación de resultados económicos de la compañía. « Le pagamos 60, 70 céntimos o un euro al agricultor por un litro de leche. Y luego pagamos 1.000 euros por un teléfono móvil», lamenta. Una comparación que refleja la enorme distancia económica que existe entre el sector de la tecnología y la industria alimentaria. «La agricultura y la ganadería son muy importantes. Nos estamos jugando la alimentación. Para sacar productos hay que trabajar y los agricultores trabajan mucho. Les tiene que ser rentable producir productos, tienen que ganar dinero », sentenció.