Tener trabajo no es hoy ni mucho menos garantía de poder emanciparse. Uno de cada tres jóvenes que ya cotizan y han dado por terminados sus estudios aún vive con sus padres porque no gana lo suficiente para alquilar o comprar. Así lo señala un informe publicado este martes por la empresa de recursos humanos Eurofirms, que sitúa la independencia para los menores de 30 años como una perspectiva lejana. Solo el 7% de los jóvenes se ve en su propia casa en el próximo año. Y el factor determinante para hacerlo posible no es tanto cuánto y qué ha estudiado una persona, sino cuánto apoyo puede reunir desde su familia.Seguir leyendo....