La expansión de la inteligencia artificial (IA) ha alimentado el temor a que millones de puestos de trabajo puedan desaparecer por la automatización. Sin embargo, los datos del mercado laboral estadounidense todavía no muestran una destrucción generalizada de empleo vinculada a esta tecnología. Así lo sostiene Deutsche Bank en un informe que, a partir de un estudio de Harvard Business School, apunta a un cambio en la demanda de trabajadores: crecen las ofertas en ocupaciones donde la IA complementa las capacidades humanas y retroceden en aquellas más expuestas a la automatización.Seguir leyendo....