El nombre de Rafael Grossi (Buenos Aires, 1961) empezó a sonar con fuerza tras la invasión rusa de Ucrania en 2022 y, más recientemente, los bombardeos de EEUU e Israel sobre Irán. Como director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), dependiente de Naciones Unidas, este diplomático de carrera se ha erigido como uno de los principales mediadores en ambos conflictos, especialmente en lo que se refiere a los llamamientos a proteger las instalaciones nucleares y para facilitar el trabajo de inspectores independientes sobre el terreno. Seguir leyendo....