Las elecciones empiezan a ganarse cuando un partido consigue que la campaña gire alrededor de los temas que más le favorecen, y en eso los demócratas ya pueden declararse vencedores. La preocupación número uno en EEUU con la que el votante acudirá a las urnas es el aumento del coste de la vida. El logro de los demócratas ha sido explicar cómo otros asuntos más abstractos o geográficamente alejados, como la guerra de Irán, los aranceles o la corrupción de la Casa Blanca, han repercutido en el empobrecimiento del estadounidense corriente.Seguir leyendo....