Una nueva oleada de ciberataques ha alterado la refrigeración de supermercados en varios países europeos, con frigoríficos que, según Xataka, llegaron a subir hasta unos 50 ºC, y comida que hubo que tirar. Es el segundo golpe de este tipo en pocas semanas, tras el que afectó a cientos de supermercados franceses en octubre. Lo cuentan TechCrunch y Xataka, y conecta con una investigación de la empresa de seguridad Claroty que ya avisó del riesgo en agosto.El ataque no destruye nada físico: solo cambia una temperatura. Y con eso basta para arruinar el género de una tienda.¿Qué ha pasado y en qué países?Alguien ha activado a distancia el modo de descongelación de los sistemas de refrigeración, y las fuentes no coinciden del todo en el alcance. Según TechCrunch, el golpe afectó a tiendas de Bélgica, Irlanda, Luxemburgo y Suecia, con «decenas de tiendas» y pérdidas importantes de alimentos; Ahold Delhaize y Colruyt confirmaron los ataques, y una empresa belga que gestiona los sistemas de Delhaize dijo que los atacantes cambiaron los ajustes para descongelar.Xataka, por su parte, sitúa el foco en Bélgica y Suecia, cifra la temperatura en torno a los 50 ºC, apunta que el ataque empezó el domingo por la noche y menciona como afectadas a cadenas como Delhaize, Carrefour, Spar, ICA y Coop. Ninguna de las dos fuentes da un número total de tiendas ni una estimación de las pérdidas. Lo que sí coinciden es en el mecanismo: equipos antiguos, desactualizados, con acceso innecesario a internet y contraseñas poco seguras.¿Quién está detrás y cómo entran?No se ha identificado a los autores, y el vector de intrusión todavía no está claro. En este caso ninguna de las dos fuentes nombra al fabricante de los equipos afectados. Sí hay un precedente concreto: en el ataque a los supermercados franceses de octubre, los frigoríficos implicados eran de la danesa Danfoss y usaban credenciales por defecto. Claroty, que investigó esos controladores, ya advirtió en agosto de que estaban expuestos a manipulaciones y cortes remotos.Hay una pista que apunta más alto. Según TechCrunch, funcionarios del Departamento de Defensa de Estados Unidos estarían investigando si congeladores de bases militares fueron atacados por piratas vinculados a Irán. No hay confirmación de que ambos episodios estén conectados, pero sitúa el problema en un terreno incómodo: el de la infraestructura civil conectada como objetivo. Es la misma lógica que vimos cuando España encabezó la lista de sistemas solares expuestos en internet.¿Por qué es tan difícil de arreglar?Porque no se soluciona con una actualización de software. Según Xataka, el consejero delegado de Sabcobel, una instaladora belga que gestiona cientos de estos equipos, explicó que muchos frigoríficos requieren modificaciones físicas, de modo que parchear el software no basta. Delhaize optó por lo más drástico: cortar el acceso a internet de los equipos.Ese es el nudo del asunto. Son máquinas industriales pensadas para durar años, instaladas cuando nadie contaba con que estuvieran en internet, y que ahora arrastran contraseñas débiles y sistemas sin actualizar. Como ya ocurrió cuando dos investigadores escanearon la web pública de su país y encontraron miles de sistemas expuestos, el problema no es un fallo nuevo y sofisticado, sino puertas que llevaban años abiertas.Mi lectura: lo inquietante de estos ataques es lo poco que cuestan y lo mucho que hacen daño. No hace falta reventar nada ni robar datos: basta con subir una temperatura para tirar a la basura el género de un supermercado y, de paso, sembrar desconfianza en la cadena de suministro. Es sabotaje de bajo coste contra infraestructura civil, y el patrón, dos oleadas en pocas semanas, no parece casualidad. La defensa, además, es lenta y cara, porque exige tocar hardware viejo tienda por tienda. Mientras tanto, la lección para cualquier empresa con máquinas conectadas es la de siempre, y la más ignorada: lo que no necesita estar en internet, no debería estarlo.La noticia Una segunda oleada de ciberataques dispara la temperatura de las neveras de supermercados en Europa y echa a perder comida fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.