Meta lleva años desarrollando inteligencia artificial capaz de hablar, interpretar imágenes y responder preguntas, pero ahora quiere sacarla de las pantallas. La empresa de Mark Zuckerberg ha colaborado con la china Fourier para construir un robot humanoide que pueda moverse e interactuar con objetos. Se llama Max y, según The Information, el primer prototipo estuvo listo en tan solo tres meses.Pesa unos 48 kilos y mide alrededor de metro y medio. No es un producto que vaya a encontrarse pronto en las tiendas: Meta ha confirmado que la colaboración se centra en pruebas internas y asegura que no tiene planes de vender estas unidades. Eso sí, el equipo ya está trabajando en una segunda versión.Max puede coger objetos pequeños y mostrar expresiones en una pantallaA diferencia de un robot industrial que repite movimientos en una fábrica, Max está pensado para aprender a desenvolverse en entornos donde haya personas. Utiliza un procesador Nvidia Jetson Thor, incorpora dos altavoces en el pecho y lleva una pantalla en la cabeza que representa ojos y boca para imitar expresiones.También tiene manos de cinco dedos con las que, según la información publicada, puede sujetar botellas pequeñas y juguetes. Son movimientos modestos, pero manipular objetos de distintas formas es uno de los desafíos de los humanoides: no basta con reconocer algo, también hay que cogerlo sin dejarlo caer o romperlo.Meta pidió que el robot pudiera reconocer voces a cinco metros, interpretar gestos a tres metros y mantener el contacto visual. En requisitos de diseño, no una demostración independiente de que todas esas capacidades funcionen ya sin fallos.El proyecto aprovechó la experiencia y componentes de los robots de Fourier, aunque no consiste simplemente en cambiarle el logotipo a uno de sus modelos. Parte del equipo de Meta viajó a Shanghái y Li-Chen Miller, responsable de producto de robótica, pasó casi dos meses trabajando en la fábrica china. Max se mostró a empleados en una reunión interna de agosto, pero no hay una demostración pública de su funcionamiento.Max 2 busca acercarse a un ayudante doméstico, pero queda caminoEl desarrollo de Max 2 comenzó en septiembre. Según The Information, tendrá un torso rediseñado, manos más hábiles, un proyector y sensores adicionales para ayudarle a subir y bajar escaleras. Por ahora son mejoras previstas, no capacidades demostradas.La ambición de meta es poder darle un cuerpo físico a Muse, su agente de inteligencia artificial. Así podría pasar de conversar con el usuario a actuar en su entorno. Otras empresas también persiguen esa idea: Chery ha presentado un humanoide para el hogar y Tesla ya ha comenzado a fabricar su Optimus. Son apuestas algo distintas, pero ambas ilustran lo difícil que resulta convertir estas máquinas en ayudantes realmente útiles.Meta también ha reforzado su equipo con la compra de Assured Robot Intelligence, especializada en software para robots. Sin embargo, una cosa es montar un prototipo capaz de coger una botella y otra muy diferente conseguir que ordene una cocina sin supervisión.Por ahora, no hay una fecha de lanzamiento, precio ni pruebas públicas de esas tareas. Max sigue siendo un experimento, aunque ya tenga sucesor en desarrollo.