Ana Amor (Barcelona, 1991) compitió durante ocho años como miembro del equipo nacional español de snowboard, llegó a situarse entre las 20 mejores 'snowboarders' del mundo y rozó la clasificación para los Juegos Olímpicos de Sochi 2014, sin embargo, la muerte de su padre, las lesiones y la falta de apoyo psicológico en un entorno todavía sin prácticamente espacio para las mujeres deportistas provocaron su retirada prematura. Hoy mira atrás con otra perspectiva y reflexiona sobre las carencias que marcaron su carrera y la de muchos deportistas.Seguir leyendo....