La hiperinflación en la Alemania de 1923 destruyó la vida de millones de alemanes: los precios se dispararon, los salarios perdieron valor y las clases medias vieron desaparecer su patrimonio. Esa experiencia dejó un trauma colectivo duradero. Las cifras dan una idea de la magnitud del drama: en julio de 1914, un dólar estadounidense equivalía a 4 marcos alemanes; en enero de 1921, a 64 marcos; en noviembre de 1923, en el punto álgido de la crisis, a 4,2 billones de marcos.Seguir leyendo....