El Cabildo Catedral mantiene una serie de ritos y costumbres heredados de antaño que conectan con momentos importantes en la historia cuyos ecos aún resuenan de una forma u otra en la actualidad. Uno de ellos es la tradicional procesión del Voto , que se celebra cada 1 de noviembre, solemnidad de Todos los Santos. La ceremonia celebrada por las naves de la Seo recuerda el terremoto de Lisboa de 1755, cuyos efectos también se sintieron en Sevilla. A las 9.30 horas de esta jornada dominical comenzaba en el primer templo metropolitano el oficio coral durante el que los miembros del Cabildo han realizado la procesión del Voto con una estación en la Capilla de la Virgen de la Antigua. Al término de la misma se ha celebrado la misa en el altar mayor. Los fieles que han asistido han podido seguir las oraciones y unirse a los cantos de los canónigos gracias a unas pantallas situadas junto al retablo mayor , el más grande de la cristiandad, en las que se han ido reproduciendo los textos de la celebración. El objetivo de este recurso no es otro que facilitar la participación en el oficio coral, la oración comunitaria que los canónigos celebran habitualmente cada mañana y a la que pueden asistir los devotos. Durante el oficio se rezan el oficio de lecturas y laudes, que forman parte de la Liturgia de las Horas. El origen de la procesión del Voto se remonta al 1 de noviembre de 1755, cuando el terremoto de Lisboa sacudió buena parte del oeste peninsular, incluida la ciudad de Sevilla. Aquel día, el Cabildo se encontraba celebrando misa cuando se produjo el temblor. Según recoge la documentación histórica divulgada por la Catedral, el celebrante, los capitulares y los fieles tuvieron que abandonar el templo metropolitano, de tal forma que la eucaristía concluyó en el exterior, detrás del Archivo de Indias. En agradecimiento por no haberse producido desgracias personales ni daños en la Catedral, el Cabildo se comprometió a levantar el monumento que dio nombre a la actual plaza del Triunfo y también a acudir cada año ante él para cantar un Te Deum, himno de alabanza y acción de gracias. El rito se mantuvo en el exterior hasta el año 1967 , cuando, debido a las dificultades que suponía realizar la procesión fuera del templo, el Cabildo acordó cumplir el voto dentro de la Catedral. Desde entonces, cada 1 de noviembre, la ceremonia se preserva en el interior de la Seo realizando una estación en la capilla de la Virgen de la Antigua. Se mantiene así un voto de acción de gracias que dio comienzo hace ni más ni menos que 271 años.