La capacidad de defensa de un país no depende únicamente de sus alianzas internacionales. También necesita disponer de medios propios para responder ante determinadas situaciones y proteger sus intereses cuando las circunstancias lo exijan. Esta fue una de las ideas trasladadas por el entonces jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el almirante general Teodoro López Calderón, durante una entrevista concedida al programa Radar 3.0, de Radio 5, emitida el 12 de diciembre de 2021.López Calderón consideró que España disponía de una capacidad razonable de defensa autónoma, que en determinadas circunstancias podría ejercerse individualmente. Al mismo tiempo, recordó que esa autonomía debía convivir con la solidaridad y el compromiso de España con sus aliados de la OTAN y la Unión Europea. Su planteamiento describía una defensa capaz de actuar tanto de forma independiente como dentro de estructuras internacionales.España y su capacidad para responder de forma autónomaLa declaración del entonces JEMAD se produjo en un contexto de reflexión sobre las capacidades militares españolas y la evolución de los escenarios de seguridad. López Calderón defendió que el país contaba con medios suficientes para desarrollar determinadas actuaciones de defensa sin depender necesariamente de una intervención conjunta con sus aliados.La autonomía, sin embargo, no significaba aislamiento. El almirante general insistió en que España debía mantener sus compromisos internacionales y su participación en las estructuras de seguridad colectiva. La combinación de ambas dimensiones era, a su juicio, una parte esencial de la credibilidad de la defensa española.El planteamiento también incluía los dominios no físicos de actuación militar, además del ámbito tradicional de las operaciones cinéticas. La defensa moderna requiere capacidades que permitan actuar en diferentes entornos y responder a amenazas que no se limitan al combate convencional.La importancia de integrar los dominios militaresOtro de los aspectos destacados por López Calderón fue la evolución hacia un entorno multidominio en el que los tres ejércitos deben actuar de manera integrada. El objetivo es coordinar las capacidades terrestres, navales y aéreas con otros ámbitos de actuación para mejorar la agilidad y la eficacia de las operaciones.El almirante general consideraba que las operaciones multidominio podían ofrecer respuestas más ágiles y decisivas que los modelos tradicionales de acción conjunta. Esta visión anticipaba una transformación en la forma de planificar y conducir las operaciones militares, en la que la información y la coordinación entre capacidades adquieren una importancia creciente.La tecnología constituye una herramienta relevante para hacer posible esa integración, al facilitar las comunicaciones, el intercambio de información y la coordinación entre unidades. No obstante, la entrevista de RTVE no atribuye expresamente la capacidad autónoma española a un sistema tecnológico concreto.La reflexión de López Calderón mantiene así una idea central: España debe conservar capacidades propias de defensa y, al mismo tiempo, estar preparada para operar junto a sus aliados. Una combinación que considera necesaria para garantizar la credibilidad de la defensa nacional.