El general de división retirado de Infantería de Marina Juan Chicharro Ortega incluyó una advertencia sobre el coste militar en una tribuna sobre los incidentes de Ceuta. Su frase plantea un supuesto condicional: una posible reacción española después de agotar otras vías.Antes de llegar a ese extremo, el autor enumera medidas diplomáticas, económicas y sociales. Solo contempla la defensa armada si esas vías fallaran y reconoce que las fuerzas marroquíes se han modernizado. Esa secuencia es la clave para entender su afirmación.La tecnología rinde cuando está integrada con sensores, mando, armas y suministros, se mantiene durante una operación y la manejan unidades que han ensayado juntas. La disuasión de la que habla Chicharro depende de esa cadena, mucho más que de una suma de cazas, fragatas o misiles.Qué está en servicio y qué sigue pendienteChicharro firmó el artículo publicado el 6 de agosto de 2026 en el blog General Dávila. Habla desde su condición de retirado y la declaración no fija la posición oficial de las Fuerzas Armadas españolas.La Real Fuerza Aérea marroquí opera F-16 Block 52. Boeing confirmó la entrega del primer AH-64E Apache en 2025, aunque las fuentes públicas no fijan cuántos estaban operativos el 1 de septiembre de 2026. En esa fecha, los 25 F-16 Block 72 seguían pendientes de entrega: el primer aparato destinado a Marruecos continuaba en pruebas en tierra en julio y Médias24 situaba la recepción desde 2027. Algunos drones militares marroquíes ya en servicio aportan experiencia de vigilancia y ataque.El salto tecnológico marroquí es real. Rabat ha añadido aparatos no tripulados, municiones guiadas y nuevos helicópteros, y ha empezado a desplegar una arquitectura de defensa aérea por capas. Le Desk dio por operativo en enero el Barak MX israelí a partir de señales electrónicas. Sin confirmación oficial, no puede saberse cuántas baterías hay, qué cobertura proporcionan, cuál es su disponibilidad ni qué reservas de interceptores poseen.España sostiene su defensa aérea con Eurofighter y EF-18, misiles Meteor, radares terrestres y aviones de transporte y reabastecimiento. El Eurofighter entró en servicio permanente en Gando en junio, con una primera dotación que crecerá hasta 20 aparatos. Esos cazas no deben confundirse con los nuevos aviones del programa Halcón: el primero seguía en pruebas y no constaba una entrega oficial al comenzar septiembre. El despliegue español en Pitch Black 26, con cazas, A400M y un A330 MRTT, mostró una capacidad que afecta de lleno al cálculo de Chicharro: proyectar y sostener una fuerza aérea lejos de su base.La red que multiplica el armaEspaña opera Patriot, NASAMS, Hawk, Mistral y cañones antiaéreos, con alcances y cometidos distintos. El mando enlaza sensores y unidades mediante centros como el de Gestión de Enlaces de Datos Tácticos de Torrejón, preparado para compartir la imagen del espacio aéreo con la Armada y con fuerzas aliadas. En el mar, las cinco F-100 españolas con Aegis pueden compartir su imagen táctica. Los SM-3 citados en el programa estadounidense enlazado no forman parte del inventario español conocido.Marruecos cuenta con la fragata FREMM Mohammed VI y tres buques SIGMA capaces de asumir vigilancia y cometidos antisuperficie, antisubmarinos y antiaéreos. España añade a sus escoltas el S-81 Isaac Peral, que participó en la operación Noble Shield de la OTAN en febrero de 2026, y dos buques de aprovisionamiento. En una fuerza naval, el apoyo logístico alarga la operación: combustible, munición, repuestos y asistencia sanitaria importan tanto como los sensores. El S-81 en servicio añade vigilancia y combate bajo el agua, una capacidad que Marruecos no replica con un submarino propio documentado en servicio.El adiestramiento conjunto sí puede observarse. Marruecos acogió la principal fase de African Lion 26, ejercicio dirigido por AFRICOM con más de 40 países, y allí se practicaron fuego real, mando, operaciones aéreas y marítimas, sistemas autónomos y defensa frente a drones. España, como miembro de la OTAN, mantiene una rutina de ejercicios, despliegues y puestos de mando aliados. Ese progreso no autoriza a despreciar el aprendizaje marroquí ni a presentar la cohesión española como un dato automático.Los límites de la disuasiónLa renovación de los EF-18 aún está en curso, las F-110 siguen en construcción y solo el primer S-80 estaba entregado al comenzar septiembre. Además, la capacidad española también tiene huecos. Los medios de fuego orgánicos publicados en Ceuta y Melilla son Mistral y cañones 35/90, integrados con sus sensores y dirección de tiro; las fuentes abiertas no muestran allí una capa permanente de medio o largo alcance.Las compras marroquíes proceden de Estados Unidos, Israel, Turquía, China y Europa. Esa variedad obliga a gestionar cadenas de repuestos, formación y comunicaciones compatibles, una carga cuya magnitud no puede medirse con fuentes abiertas. El material nuevo amplía opciones, pero la disponibilidad diaria sigue sin conocerse, al igual que las reservas de munición y la capacidad para reparar pérdidas.España reúne poder aéreo, capacidad naval, mando conectado y medios para sostener despliegues; Marruecos posee sistemas capaces de imponer costes significativos y reduce distancias en varias tecnologías. La incertidumbre forma parte del cálculo: las fuentes abiertas dejan fuera disponibilidad, reservas, daños iniciales y decisiones políticas. Ese margen ayuda a explicar la disuasión a la que apela Chicharro, basada en elevar el coste esperado para evitar el uso de la fuerza.