Los datos de Julio Norte eran apabullantes en su etapa novilleril. Hace apenas dieciséis días se convirtió en matador de toros, y no está dispuesto a que eso cambie. «Para ser uno más, mejor dedicarse a otra cosa», dijo antes del doctorado, y eso demuestra cada tarde. No pudo ser más variado el recibo al bravo tercero: verónicas, chicuelinas, una gaonera y una brionesa de remate. Y tras el breve primer tercio -donde cumplió el animal-, quitó por caleserinas, rematadas con una bonita media belmontina y una larga de rodillas. En los medios se plantó de hinojos para cambiar el viaje del toro por la espalda, tras haber brindado a Tomás Páramo. A lo Rincón, le dio distancia en la... Ver Más