En verano, las altas temperaturas se convierten en un factor de riesgo añadido para los conductores. De acuerdo con la Dirección General de Tráfico (DGT), el exceso de calor dentro del vehículo puede aumentar hasta un 20% el riesgo de sufrir un accidente, ya que favorece la aparición de fatiga, disminuye los reflejos y aumenta el tiempo de reacción.Seguir leyendo....