El bonito del norte, como otros pescados de la familia de los túnidos, son una recarga de proteínas de alto valor biológico para afrontar la vuelta al trabajo (o a la escuela) en el mes de septiembre. Son todos ellos alimentos muy ricos también en ácidos grasos omega-3 y en vitaminas A, D y del grupo B, lo que los convierte en excelentes complementos nutricionales para cuidar el corazón, reducir el colesterol y mejorar la salud muscular y ósea.Seguir leyendo....