El Partido Popular (PP), como toda fuerza que lidera la oposición en un determinado momento, trabaja durante toda una legislatura, como la que este curso político toca a su fin, para derrocar democráticamente al Gobierno, buscando sus debilidades. Y en la crisis de Ceuta desatada este verano, de manera completamente imprevista, ha creído encontrar la mayor de ellas. Seguir leyendo....