Una falla activa de Japón lleva años moviéndose casi en silencio y los científicos acaban de encontrar una posible explicación. Sus grietas podrían estar fabricando óxido de grafeno, un nanolubricante diez veces más resbaladizo que el grafito

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Láminas de entre tres y diez nanómetros aparecieron dentro del sistema de Atotsugawa, justo hasta profundidades similares a las de su zona con menor actividad sísmica. El hallazgo no convierte la falla en segura, pero sugiere que la química del carbono puede decidir si la tensión se libera lentamente o termina provocando una ruptura brusca.