Se ha marchado dañado y hundido Tadej Pogacar y la Vuelta a España ha descubierto a su sucesor en el cargo. Es una sorpresa por el historia de infortunios que lo retratan, pero el nuevo patrón se llama Enric Mas. El ciclista mallorquín, tantos años de sueños frustrados en el Movistar, vive en el Alto de Aitana su día grande. Puerto de enorme entidad y rampas potentes donde se exhibe Mas como el corredor de referencia. Es el que controla la etapa, sujeta a los rivales, domina los tiempos y remata como nunca. Gana en la cima y afianza con más tiempo su maillot rojo. «Creo que me siento en el mejor momento de mi vida», admite el líder de la Vuelta. (Noticia en ampliación)