Las observaciones de DESI sugieren (sin alcanzar todavía el nivel de un descubrimiento) que la energía oscura podría haberse debilitado durante los últimos 2.000 millones de años. Un modelo inspirado en la teoría de cuerdas propone que una dimensión adicional modificaría al mismo tiempo la masa de la materia oscura, dejando señales que los próximos mapas del cosmos podrían buscar.