La violenta riada que arrasó Nepal y parte del Tíbet chino el pasado miércoles deja ya 804 muertos a ambos lados de la frontera, según el último balance. Mientras continúan las labores de rescate, miles de efectivos buscan a los más de 3.000 desaparecidos y trabajan para hacer llegar alimentos y otros productos de primera necesidad a los supervivientes en las zonas afectadas por el desbordamiento de los ríos Bhotekoshi y Trishuli.Seguir leyendo....