Más allá de la vida acelerada de las ciudades, todavía existen personas que deciden alejarse de todo para comenzar de nuevo. Es el caso de Martina, una joven italiana de 28 años que dejó atrás su vida en Rávena para instalarse en un antiguo caserío del siglo XVIII, situado en los Apeninos de la Romaña (Toscana, Italia), donde ahora trabaja para convertirlo en su hogar.Seguir leyendo....