La reapertura del Teatro Lope de Vega tras tres años cerrado por obras será sólo un paso más dentro del ambicioso proyecto que tiene el gobierno de José Luis Sanz para recuperar todo el amplio patrimonio de la Exposición Iberoamericano de 1929 , justo cuando está a punto de cumplirse en el que será el primer centenario de su celebración. A la remodelación del espacio escénico, en el que se han invertido 10 millones de euros en su primera fase y 5 millones en la segunda que comenzará ahora, se sumará también otra actuación programada desde hace tiempo. Se trata de la peatonalización y reurbanización de todo su entorno, unos trabajos que comenzarán «en los próximos días», dijo ayer el alcalde, y que recuperarán una zona totalmente degradada por el abandono de los últimos años. José Luis Sanz reveló ayer que esta actuación «ya está adjudicada y también se ha firmado el contrato de la obra», que en este caso ha recaído en Martín Casillas. Se invertirán algo más de seis millones de euros en unos trabajos que se prolongarán durante un año y que comenzarán, como también dijo el alcalde, «por esas caracolas que incomprensiblemente alguien decidió instalar junto al Lope de Vega». Por tanto, la primera intervención de los operarios consistirá en la demolición de las mismas, antes de proseguir con el resto de las tareas que se incluyen en el proyecto, cuyos objetivos clave son la recuperación estética y urbanística de este espacio, el incremento de la seguridad con la instalación de un vallado artístico en el perímetro y, por encima del resto, la supresión de la presencia de los vehículos privados en el interior de esta manzana, prohibiendo su circulación y aparcamiento. La remodelación se extenderá por las calles que circundan los pabellones de Chile, Perú, Uruguay y Estados Unidos, además de la Biblioteca Infanta Elena y el Costurero de la Reina, afectando al perímetro que conforman el Paseo de las Delicias, la avenida de María Luisa y calles como La Rábida y Palos de la Frontera. El proyecto prevé modificar íntegramente su estética, adaptándola a los edificios heredados de la Exposición Iberoamericana de 1929 que aún siguen en pie, es decir, más próxima a los aires regionalistas que se consolidaron en aquella época. Para lograrlo, se modificarán tanto los pavimentos como el mobiliario urbano (bancos, papeleras, alumbrado público o vallados, entre otros), replicando el modelo de entonces pero sin intervenir en los inmuebles, más allá de la recuperación del Lope de Vega. La gran transformación de este espacio degradado también llegará hasta los jardines traseros del teatro, donde se va a habilitar un auditorio al aire libre que incrementará aún más la oferta cultural de la zona. Se recuperará, además, la glorieta original situada entre los pabellones de Perú y Espuñés, así como la antigua alberca junto a la calle La Rábida. En cuanto al acceso al Lope de Vega, se suprimirán las grandes superficies de césped , reduciendo el tamaño de los parterres y dando así una mayor centralidad a la entrada al recinto. Finalmente, se ampliará el cerramiento perimetral con el que se quiere evitar la presencia de vehículos y el vandalismo nocturno. Tendrá, una altura de dos metros y una estética uniforme, recuperando detalles del cierre que existía en la Exposición Iberoamericana de 1929. Precisamente por todo eso, este proyecto se enmarca dentro de la iniciativa 'Sevilla 2029' que ya impulsa el gobierno de Sanz pensando en este centenario. Pero no serán las únicas recuperaciones previstas en la zona. Esta semana, el Ayuntamiento de Sevilla ha publicado la licitación correspondiente para la nueva concesión del espacio que ocupó durante años la discoteca Casino , en las dependencias del edificio del mismo nombre. El inmueble cambiará su uso como establecimiento de copas para convertirse en un restaurante. El adjudicatario explotará el negocio durante diez años, prorrogables por un máximo de cinco más adicionales. El ICAS ha valorado el precio de este contrato en 23.264.160,53 euros, requiriéndose una inversión inicial por parte del adjudicatario estimada en 610.330,00 euros para la adecuación técnica y estética de estas instalaciones. Esos 23 millones es, por tanto, la facturación potencial sobre la cual se articula el canon de uso.