La Inspección de Trabajo ha emitido una propuesta de sanción a Glovo por no detener su actividad durante una alerta roja por calor, incumpliendo así la normativa básica en materia de prevención de riesgos laborales. La autoridad laboral considera que la empresa de reparto cometió una falta grave cuando el pasado 8 de julio, pese a la alerta roja decretada en Barcelona por las agencias meteorológicas, decidió seguir con su operativa. Ese día en la capital catalana se batió un récord histórico de temperatura, con los termómetros superando durante algunas franjas del día los 40 grados. Pese a ello, Glovo decidió mantener a los riders’ en la calle y circulando, con los riesgos que ello conlleva para su salud. Seguir leyendo....