Hay pocas cosas que seduzcan tanto a Wall Street como un joven que parece saber algo que los demás todavía no han descubierto. Los llamados niños prodigio llegan a los mercados rodeados de talento, ambición y teorías capaces de desafiar las reglas del juego. Durante un tiempo, todo parece confirmar que estamos ante el próximo gran nombre de las finanzas. Hasta que el mercado recuerda que muchos de ellos acaban por convertirse en una moraleja de lo que no hay que hacer en las inversiones. Es el caso del llamado 'Nostradamus de la IA', quién se encontró en una situación incómoda a pocos días de casarse con su prometida, Avital Balwit, jefa de gabinete de Anthropic: debía vender unos 30.000 millones de euros de la participación privada que su fondo de cobertura de 40.000 millones, Situational Awareness, poseía en la propia Anthropic para evitar una llamada de margen ('margin call'). Leopold Aschenbrenner es un alemán de 24 años que consiguió ser reconocido en el mundillo de las inversiones por su gran apuesta por valores seguros en el campo de la Inteligencia Artificial. Graduado de la Universidad de Columbia, pasó por el equipo de Superalignment de OpenAI, un grupo que se llegó a fundar en 2023 para investigar cómo se garantizaba que una futura Inteligencia Artificial general actuara de acuerdo con los valores e intenciones humanas. El objetivo del proyecto se basaba en preparar herramientas de seguridad para sistemas capaces de aprender, razonar y resolver cualquier tarea intelectual al nivel de una persona o incluso por encima de ella, un escenario que algunos investigadores consideran posible en la próxima década. Su estancia en OpenAi fue corta ya que en 2024 abandonó la compañía después de que fuese acusado de filtrar informaciones de forma confidencial , aunque Aschenbrenner sostiene que el conflicto se llegó a originar por desacuerdos sobre las medidas de seguridad que debía adoptar el laboratorio para proteger sus modelos de IA. Ese mimos año publicó 'Situational Awareness: The Decade Ahead'. En sus más de 160 páginas defendía que el crecimiento de la Inteligencia Artificial llegaría mucho antes de lo previsto por la mayoría de los inversores y que los verdaderos ganadores no serían las aplicaciones de IA orientadas al consumidor, sino una infraestructura menos glamurosa: chips, memorias, centros de datos, electricidad, refrigeración y redes . Además planteó que esta tecnología debía tratarse como un asunto de seguridad nacional comparable a los grandes proyectos estratégicos del siglo XX como la bomba atómica. Se volvió una lectura obligatoria en el Silicon Valley. A finales de 2024, utilizó ese mismo nombre, Sitautional Wareness, para bautizar su fondo de cobertura. Aquel noviembre, la firma captó cerca de 86 millones de euros. El fondo también había realizado inversiones privadas, como la adquisición de una participación en Anthropic. En lo que iba de 2026, el fondo logró acumular una rentabilidad de 439% y del 1.551% desde su creación . Los inversores minoristas comenzaron a replicar sus movimientos, comprando acciones cuando él lo hacía y vendiéndolas también cuando lo hacía. Sin embargo, semejantes rendimientos rara vez llegan sin asumir riesgos extraordinarios. Según CNBC, el fondo operaba con un apalancamiento de hasta cuatro veces su capital, es decir, multiplicando su exposición al mercado mediante dinero prestado . Del mismo modo, las caídas bursátiles multiplican las pérdidas y, cuando estas alcanzan cierta magnitud, pueden obligar a los fondos a deshacer posiciones. Un riesgo que hizo que Situational Awareness finalmente cayera. Finalmente, y en vísperas de su boda, en julio, el fondo cayó en un 67% y Situational Awareness vendió 30.000 millones de euros en Anthropic a un consorcio de inversores de capital riesgo. En su lugar, de acuerdo con 'The Wall Street Journal', Citadel (el gigante fundado por Ken Griffin) aceptó comprar la mayor parte de la cartera de renta variable pública del fondo, proporcionándole una vía alternativa de liquidez. El desmantelamiento de las posiciones se produjo mientras el fondo afrontaba pérdidas relacionadas con su cartera centrada en la IA. Además ocurrió a escasos días de su boda con Balwit en la pintoresca localidad de Carmel-by-the-Sea, rodeados de grandes figuras de Silicon Valley y, muchos de ellos, inversores. Tras la ceremonia, los entre 80 y 100 invitados disfrutaron de los mejores vinos del valle de Napa mientras un DJ pinchaba una sesión al estilo del club berlinés Berghain, en guiño a las raíces alemanas del novio. Según varias fuentes, Dario Amodei no asistió. Aunque las pérdidas de más de 30.000 millones de euros de Situational Awareness fueron un duro golpe para Aschenbrenner, después de todo seguía siendo, al fin y al cabo, un multimillonario de apenas 24 años recién llegado a Wall Street .