Lamine Yamal empezó el partido con más ganas que acierto. Hasta en un par de ocasiones se lamentó de que dos jugadas suyas no acabaran en la red. En la tercera, ya no falló. El canterano marcó un golazo con un tiro potente desde la frontal, directo a la escuadra. Tras unos días en los que, por su lenguaje corporal, no se le terminaba de ver del todo feliz, celebró su gol con rabia.Leer más]]>