Son historias de miedo, resiliencia e incertidumbre, que muy probablemente comparten con el grueso de la población masculina de la Federación Rusa en edad militar. Pero sobre todo, ponen sobre el tapete que para una parte significativa de los ciudadanos rusos, expectativas y sueños han quedado truncados debido a una guerra iniciada por el presidente Vladímir Putin hace cuatro años y medio, colocándoles ante la vida en modo de supervivencia. Tres jóvenes rusos, que o bien habían sido llamados a filas, o bien desertaron, o bien no querían arriesgarse a ser alistados a la fuerza, hablan para EL PERIÓDICO desde un país extranjero y explican cómo han logrado sortear los riesgos que implicaba servir en el Ejército. Los nombres son figurados para evitar su identificación. Seguir leyendo....