El euríbor vuelve a amenazar la capacidad de compra de los hogares. El índice a doce meses ha vuelto a rozar el 3%, en un momento en que los precios de la vivienda siguen tensionados y el acceso a la financiación se ha convertido en una de las principales barreras para los compradores. Sin embargo, el efecto sobre la demanda está siendo, por ahora, menos directo de lo esperado: los compradores no están desapareciendo, pero hacen más números y llegan al mercado con menos margen.Seguir leyendo....