Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería. Imagen: ACMJuan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM) es una de las voces que defiende con mayor fuerza a este sector en Colombia. Entre sus mensajes clave se encuentran que el país solo conoce 2 % de su territorio con potencial minero, que Colombia puede producir minerales importantes para avanzar en la transición energética y que la reactivación de este sector traería importantes beneficios en materia de desarrollo social y económico.En esta conversación, Nariño habló del nuevo panorama que se abre para la industria minera tras el cambio de gobierno y también de la importancia que tendrá el Congreso de la ACM, que se celebrará en Cartagena este 3 y 4 de septiembre de 2026, en el que el gremio convocó a los protagonistas de la industria para analizar, evaluar y vislumbrar el panorama que viene para la minería y así avanzar en la reactivación de una industria clave para la economía.“El carbón es lo que nos ha salvado a los colombianos de los apagones anteriores”, expresó Juan Camilo Nariño, presidente de la ACM. Imagen: ACM¿Cuáles son las propuestas que le van a presentar al Gobierno con la finalidad de revitalizar el sector?Este congreso en particular se enmarca en una enorme expectativa sectorial sobre el futuro. Después de cuatro años marcados por unas cifras negativas en relación con el sector. Menos 18 % en su Producto Interno Bruto (PIB), es el sector de la economía que más cayó, menos 88 % de la inversión extranjera directa, y eso derivado de cuatro años de una regulación excesiva que le generó incertidumbre permanentemente al sector.No en vano, también entre 2024 y 2025 se perdieron 14.600 empleos en el subsector del carbón. Eso fue derivado de una política dirigida, que ningún otro sector económico enfrentó. El gobierno (Petro) la llevó de la conversación pública agresiva a decretos, leyes, resoluciones y nuevos impuestos.Entonces, este congreso lo recibimos o lo abordamos con una expectativa sobre el futuro. Un nuevo gobierno que ha manifestado claramente que va a promover la inversión en el país, un entorno mundial favorable a la minería y a la necesidad de minerales, con unas demandas cada vez más crecientes.Un país que ante el mundo demostró que su institucionalidad funciona, que las cortes cumplen su papel y su rol, que el Congreso, los senadores y representantes de la cámara generan balances políticos adecuados cuando así lo requiere la democracia, que las comunidades también reaccionan ante esa falta de atención de un gobierno al sector minero. Los medios de comunicación, los gremios, ahí hay un ambiente importante.“Hay una deuda histórica que los gobiernos tienen con los colombianos, es conocer geológicamente qué minerales tenemos y qué riqueza tenemos”, expresó Nariño. Imagen: ACMTengo un optimismo grande de que este congreso, en donde va a participar el gobierno (De La Espriella), donde van a participar las compañías y todo el ecosistema de inversión minero, tenga como resultado una agenda de trabajo que nos permita revertir rápidamente esas cifras e indicadores negativos que hasta ahora ha tenido el sector.Eso se revierte ajustando tuercas y permitiendo que se desbloquee el potencial minero del país. Desbloquearlo significaría inversiones de US$4.700 millones en los próximos cuatro años en la construcción de nuevas minas, viabilizando las minas que están licenciadas o en fase final de exploración o licenciamiento. Atraería US$360 millones en exploración en promedio todos los años al país, y nos ayudaría así a terminar el atraso de conocimiento geológico y geocientífico que tenemos del territorio.Esas inversiones están actualmente alrededor de US$90 millones anuales. Destrabar ese potencial minero nos ayudaría igualmente a estabilizar las rentas de la nación en el mediano plazo, pasando de aportes en renta y regalías de $4,5 billones a casi $6 billones todos los años.Usted mencionó que el sector tuvo una caída de 88 % de la inversión extranjera, ¿en cuál periodo fue?En los cuatro años del gobierno anterior.¿El desbloqueo de US$4.700 millones vendría de dónde?Si se generan las condiciones adecuadas, eso significa reordenar la casa en materia regulatoria, sacar del ordenamiento jurídico muchos de los decretos y resoluciones que han generado una enorme incertidumbre, ahí hay una tarea importante con el Ejecutivo. Si un gobierno llama a la inversión, acoge los proyectos mineros y a las compañías, esa plata va a llegar al país para la construcción de minas.Eso no lo tiene que poner nadie, lo pone la dinámica propia de generar las condiciones a un sector. Esos US$4.700 millones en inversión en la historia reciente del país han sucedido en el sector minero, producto de los proyectos que están en su fase final de exploración o de licenciamiento.Usted ha mencionado que solo 2 % del territorio está explorado, ¿con estos US$360 millones se abre la oportunidad para explorar?Así es. Hay una deuda histórica que los gobiernos tienen con los colombianos, es conocer geológicamente qué minerales tenemos y qué riqueza tenemos. El mundo está en esa dinámica hace muchos años. Japón, Australia, Noruega, Suecia, Canadá y EE. UU. tienen una enorme necesidad y están invirtiendo recursos en el conocimiento geológico, porque esos minerales y esas reservas son los que determinan su rol en la geopolítica mundial y en el suministro de cadenas de valor para la fabricación o producción necesarias en la generación eléctrica, seguridad nacional y minerales necesarios para la carrera mundial de los centros de datos y de inteligencia artificial.Ahí es donde se está determinando parte de la geopolítica y los balances del mundo. Nosotros tenemos un enorme atraso histórico en el conocimiento geológico y geocientífico del territorio. Desbloquear el potencial minero pasa por disminuir ese atraso histórico en el conocimiento científico en 97 % del territorio colombiano. Esos US$360 millones nos sacarían del último lugar en la tabla de América Latina de recepción de inversión en exploración minera.“Desbloquear el potencial minero pasa por disminuir ese atraso histórico en el conocimiento científico en 97 % del territorio colombiano”, enfatizó. Imagen: ACMTras el incentivo del gobierno en exportar carbón a Israel, ¿están avanzando para recuperar ese mercado?Eso es positivo para el sector, pero no solamente por los efectos mismos de recuperar ese 5 % de las ventas externas del carbón colombiano en un socio histórico y estable, sino también porque eso enmarca el propósito del gobierno, encierra esa iniciativa que el sector acompaña con buenos ojos, de reordenar la certidumbre para la inversión.Reordenar la incertidumbre para la inversión en el país es derogar muchos de los secretos y del ordenamiento jurídico que el gobierno anterior expidió durante cuatro años. Muchos de esos decretos demandados ante la Corte Constitucional por inconstitucionales o ante el Consejo de Estado.Ese paso importante que el gobierno dio en estos primeros días con ese decreto muestra su intención de poder generar las condiciones adecuadas para atraer la inversión, no solo en minería, sino en muchos otros sectores económicos.¿Pero aumentarán los envíos de carbón a Israel?Sin duda. Eso toca reconstruirlo e implicará tiempo, yo espero que se pueda recuperar ese mercado.¿Será fácil recuperar ese mercado israelí nuevamente?Yo espero que sí. Las dinámicas de los mercados internacionales, en particular los del carbón, son rápidas, dinámicas, cambian. Al no tener esa prohibición, se permite buscar recuperar ese mercado.¿Cuánto le podría traer la minería a Colombia si este sector se reactiva?Inversiones en los próximos cuatro años que llegarían al país a regiones donde no existiría otra forma de inversión, cercanas a US$4.700 millones, viabilizando las minas o los proyectos mineros que están en fase final de exploración o que están por presentar su licenciamiento ambiental.Unos US$360 millones anuales en promedio en exploración en territorios colombianos, donde no llegaría otra inversión y no se generaría esa posibilidad de desempleo y rentas fiscales, estabilizando la producción de minerales actuales, es decir, carbón, carbones térmicos, metalúrgicos, níquel, oro, materiales de construcción y esmeraldas.Un gobierno que rodee esas inversiones ya establecidas en el país generaría una estabilidad fiscal de ingresos en renta y regalías cercana a $6 billones todos los años.¿Qué debe hacer el nuevo gobierno para atacar la minería ilegal?La extracción ilícita de minerales, en particular la de oro, es el mayor crimen ambiental, y uno de los factores que más degrada socialmente los municipios en donde está. Es importante que los colombianos nos pongamos como propósito, acompañados por el gobierno, combatir de manera decidida la ilegalidad en la producción de minerales. Eso destruye el ambiente, y por supuesto, degrada socialmente los sitios a donde llega. La minería formal no usa mercurio. La ilegalidad lo usa de manera indiscriminada.No podemos seguir permitiendo que nuestros ríos se acaben y se destruyan por esa extracción ilícita de minerales, pero que, además, nos roben los recursos que son de todos los colombianos. Eso no es de un gobierno, eso no es de la nación; la Constitución dice que son nuestros. No podemos seguir permitiendo que se lo lleve la ilegalidad.Una de las mejores formas para que eso no suceda es generando el entorno para que llegue la inversión privada a esos territorios. Una inversión privada que haga minería bien hecha, moderna, sostenible, y que lleve institucionalidad a esas zonas. Eso también necesita del acompañamiento del Estado.¿Cuáles son esos minerales clave que tiene Colombia para avanzar en transición energética?Tenemos cobre, como lo tienen nuestros vecinos de aquí abajo, que son los mayores productores del mundo de cobre (Chile). En Colombia, hay enormes posibilidades de apalancar nuestro crecimiento, desarrollando, explorando y produciendo más cobre.Tenemos posibilidades de otros minerales que la humanidad está demandando: tungsteno, molibdeno, coltán y tierras raras. Colombia tiene grandes posibilidades. Tenemos que explorar, llamar inversión para la exploración, dar seguridad en los territorios y tomar la decisión, de una vez por todas, de ser un país minero y actuar en consecuencia.¿El carbón podría ser una de las soluciones para el sector eléctrico a través de las térmicas?El carbón es lo que nos ha salvado a los colombianos de los apagones anteriores. Es el que se va a seguir manteniendo la estabilidad de la matriz energética en Colombia. Creo que los colombianos tenemos que aproximarnos a nuestros carbones con un valor estratégico mayor. Hemos dejado a un lado un energético barato, abundante y estable que tenemos por todo lo ancho del país, pero tenemos enormes dificultades para llevar la energía barata a los colombianos. Ahora, con el fenómeno de El Niño, aún más para la estabilidad de la matriz energética.Sigo insistiendo en que la minería hay que entenderla desde una integralidad y desde una visión estratégica desde el Estado. Esa integralidad y visión estratégica nos va a permitir entender que nuestros carbones son la mejor manera de llevar energía barata, usándolos de manera estratégica, eficiente y sostenible.Una aproximación estratégica a los minerales colombianos nos podría permitir llevar infraestructura, la reconstrucción en el occidente del país, y viviendas más baratas si el Estado ve con integralidad la minería de materiales de construcción. Así hay muchos aspectos distintos donde la minería apalanca la competitividad de otros sectores económicos.Tenemos un mineral barato, abundante y estable, que con las tecnologías actuales nos permitiría producir energía barata. Ya lo ha demostrado en las crisis recientes climáticas y energéticas. El carbón nos ha salvado de los apagones anteriores, y estoy seguro de que tiene un rol que cumplir en esto que viene.¿Cuánto le podría representar el carbón en aporte a la matriz energética en una ola de calor intensa?En los momentos más críticos ha llegado por encima de 30 % de la matriz energética, y estoy seguro de que, ajustando las cosas desde ahora, puede eso superarse y llevarse a niveles mayores.¿Qué debe tener en cuenta el gobierno en materia minera con la reforma tributaria?La primera es el entorno regulatorio, hay que generar estabilidad para la inversión y confianza. Una vez hecho eso, toca empezar a ver qué están haciendo otros países en esa materia. Estos cuatro años, nuestros países vecinos y las potencias en el mundo han avanzado con una regulación que acoge la inversión e incluso le da incentivos para que llegue en exploración y en producción.Esta tarea es de mediano plazo: ver qué está haciendo el mundo en materia regulatoria y en materia fiscal para poder equipararnos a ellos y ser competitivos en esa pelea mundial por atraer las inversiones en la producción de minerales.El sector tiene una enorme carga tributaria, si se compara con los otros países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), estamos en el último renglón de la tabla. Si se comparan las rentas y regalías que se pagan en América Latina, Colombia también está por fuera de esos promedios. Pero también el país tiene unas enormes necesidades fiscales. Por eso digo que tenemos que ir abordando esto en su debido tiempo.Algo en lo cual sí debemos empezar a trabajar, no en virtud de la reforma tributaria, sino en el inmediato plazo es, por ejemplo, en una ley de estabilidad fiscal y regulatoria para grandes inversiones que lleguen al país, así como lo tienen otros. Una ley que permita a grandes capitales que lleguen al país a la construcción de minas, de infraestructura, de gas o petróleo, que se les dé estabilidad jurídica.Lo que hemos padecido en años anteriores es una enorme inestabilidad jurídica. Una ley de estabilidad como la que tienen los países de la región, o incluso Canadá, Australia o EE. UU., nos permitiría atraer con mayor confianza esos capitales. Es importante darle trámite y celeridad a ese anuncio que hicieron el gobierno y el vicepresidente en estos meses anteriores, y es de un régimen de estabilidad regulatoria y fiscal para esas grandes inversiones.Esos son los elementos que desbloquearían todo ese potencial minero. Más que inmediatamente hablar de estrechez en el Presupuesto General de la Nación, de impuestos inmediatos y dirigidos a un sector económico.¿Ha tenido información de movimientos empresariales?Hay un dinamismo para la inversión minera grande.¿Para Colombia qué se puede venir?La elección del nuevo gobierno, sus mensajes y sus acciones en este corto tiempo han enviado un mensaje positivo, razón por la cual en nuestro congreso de 2026, que se celebrará este jueves y viernes, hay una expectativa grande de las compañías colombianas, de grupos directivos, de las más grandes en el mundo en minería y de los analistas de inversiones.¿Cuál va a ser la agenda que va a desarrollar este congreso de minería?Vamos a tener una agenda en torno a esos elementos que van a ser necesarios ajustar para tener más inversión en el país. Vienen especialistas, miembros de compañías, funcionarios de distintos gobiernos de Chile, Canadá, Reino Unido, Argentina. Vienen del Banco Mundial, del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y la OCDE a entablar una conversación en relación con eso.Vamos a contar, y estoy agradecido por eso, con la ministra de Minas y Energía, con el ministro de Ambiente, con el presidente de la Agencia Nacional de Minería (ANM), con viceministros de distintas carteras. Vamos a contar también con la fuerza pública y con el director de la Policía.Destacado: Gobierno De la Espriella nombró nuevo presidente de la ANM, ANH, director de la UPME y viceministro de MinasVa a ser una conversación importante entre el sector, los funcionarios públicos recién elegidos, todo un entorno de inversión mundial que se va a congregar, la institucionalidad privada minera colombiana: las compañías, los gremios, todos generando una discusión proactiva de expectativas, de futuro, de optimismo, para romper así estos cuatro años anteriores de una enorme negatividad generada por el gobierno y una regulación que hizo mucho daño.