En los días previos a la avalancha migratoria sobre Ceuta del pasado 30 de julio, en España se tuvo conocimiento oficial de un movimiento creciente en redes sociales invitando a los marroquís a entrar en territorio español; se sabía además que ese bullicio se basaba en bulos y tergiversaciones de una sentencia del Tribunal Supremo; incluso el CNI advirtió de un súbito crecimiento de seguidores en grupos de Whatsapp, por decenas de miles en solo 24 horas... pero no ha trascendido que organismo alguno de la seguridad del Estado desplegara una campaña de infiltración y neutralización con desmentidos, advertencias o mensajes que disuadieran a los migrantes. Seguir leyendo....