No hace demasiado tiempo que el zafarrancho de obras de cada verano duraba precisamente eso, el tiempo que los sevillanos se marchaban de la ciudad por vacaciones. Pero lo cierto es que, como ya ocurriera el pasado año, el arranque del mes de septiembre ofrecerá una estampa de Sevilla levantada por actuaciones de calado que van más allá de los tradicionales parcheos de estas fechas estivales. Si hace justo doce meses se hablaba de que los ciudadanos se encontrarían con más de 60 intervenciones todavía en marcha a su regreso a la capital hispalense, quienes vuelvan a casa tras este fin de semana se van a topar con casi una decena de grandes proyectos de transformación urbana en pleno desarrollo. No obstante, en algunos de ellos ya empieza a atisbarse cómo será el resultado de estas ejecuciones y la renovación de la estética urbana que las mismas ofrecerán. La transformación de la Plaza Nueva es una de las obras más destacadas de las que se están ejecutando en la ciudad. También lo es por su simbolismo, pues el gobierno de José Luis Sanz busca es recuperar la estética tradicional de esta zona tanto en su pavimento, como en su mobiliario urbano y el resto de elementos que la configuran, además de ampliar el espacio central para los peatones. Justo antes de la Semana Santa se concluyó una primera fase y, en estos momentos, está en marcha el resto de la intervención, que debe estar finalizada la próxima primavera. En ella, el mármol blanco convivirá con grandes losas de granito gris de Quintana en su perímetro exterior. El espacio contará con más sombra, gracias a los once plátanos y a los cuatro naranjos que se plantarán. Aunque quedan unos siete meses de trabajo por delante, ya se empiezan a atisbar los primeros resultados. También se interrumpió la pasada primavera la obra para la sustitución del pavimento del carril de entrevías de la Avenida de la Constitución, afectado por el mal estado en el que estaban las losas originales y por los parcheos posteriores. Durante el verano, los operarios han seguido con la renovación de este espacio, enmarcado dentro del proyecto 'Eje Central' con el que el gobierno de José Luis Sanz pretende recuperar la estética tradicional del Centro. Actualmente, se trabaja en el tramo entre Alemanes y Plaza Nueva, utilizando el adoquín de granito gris enmarcado en grandes cuadros que se formalizan con un doble encintado de granito rosa Monforte, muy similar al que hay en el entorno de la plaza Virgen de los Reyes. Una intervención que continuará los próximos días y que, por ejemplo, ha obligado a limitar el servicio del Metrocentro en la parada del Archivo de Indias. La Gerencia de Urbanismo trabaja también en la remodelación del entorno de la Plaza de la Gavidia. Los operarios ultiman la reurbanización de las calles Santa Vicenta María y Teniente Borges y deben comenzar en breve los trabajos para la reforma de la Plaza de la Concordia, que acabarán con los problemas de accesibilidad que sufre este gran espacio desde su origen. Un proyecto que va aparejado a la apertura del nuevo hotel en el edificio de la antigua comisaría de la Gavidia y a la conversión de San Hermenegildo en la sede expositiva de la Fundación Focus. En las dos vías en las que se ultima la actuación puede verse ya cómo ha cambiado por completo la que era la estética dura de las mismas, con la integración del adoquín de Gerena en sus calzadas, la implantación de la plataforma única y la modificación de las plazas de aparcamiento. Quedan aún detalles que se harán realidad en próximas fechas, como la plantación de árboles para dar más sombra. El próximo 28 de septiembre empezará a funcionar el tranvibús entre Santa Justa y la Plaza del Duque , reduciendo en 22 minutos el tiempo que tardan los vecinos del Distrito Este en llegar al Centro. Su estreno no sólo supondrá una revolución de la movilidad, sino que conlleva la transformación urbana del eje que recorrerá el BTR. Actualmente, siguen las obras en las calles José Laguillo y Gonzalo Bilbao, donde se ultima la separación de los carriles y la colocación de la señalización vertical. También está en pleno desarrollo la actuación de la Plaza del Duque, donde empieza a ser visible la ampliación del acerado y la llegada de las marquesinas de la línea TB1. Donde ya sí es total la transformación urbana es en el tramo de las calles Imagen, Laraña y la Encarnación, en el que puede apreciarse el adoquín sobre la calzada y el aumento del espacio peatonal. Una de las grandes transformaciones urbanas que afronta la ciudad es la de la calle Pagés del Corro. En esta arteria principal de Triana ya han acabado dos de las cuatro fases previstas, con una inversión de Emasesa que supera los ocho millones de euros, y se ejecuta la tercera. En agosto ha comenzado la actuación en el cuarto tramo, el que se extiende hasta la intersección con la calle San Jacinto, que debe estar culminado en enero de 2027. Por tanto, los sevillanos que regresen estos días tras sus vacaciones se encontrarán dos realidad muy distintas en la misma calle. Por un lado, entre la Plaza de Cuba y Farmacéutico Murillo Herrera, verán una obra acabada, con más espacio para el peatón, zonas verdes y una estética amable. En el extremo contrario, sin embargo, toca esperar para ver culminada una intervención fundamental para el barrio. El Lunes de Pascua arrancó la obra de reurbanización de la calle Trajano, la que es la vía principal de acceso hasta la Plaza del Duque para el transporte público. Esta actuación, que sigue el libro de estilo del gobierno de José Luis Sanz y apuesta, por tanto, por la plataforma única y el adoquín de Gerena como elementos más simbólicos, tiene un plazo de ejecución de alrededor de nueve meses, por lo que seguirán a pleno rendimiento tras el verano. Eso sí, Emasesa ha programado los trabajos de tal forma que se ejecutarán en dos fases para interferir lo mínimo posible a los vecinos. Paralelamente, y para no taponar el acceso al Centro desde la Alameda de Hércules, se tomó la decisión de modificar el sentido de circulación en la calle Amor de Dios, que ha pasado a ser de entrada en lugar de salida. Si todo va bien, antes de la próxima primavera se dará por concluida este remodelación de Trajano. Otra de las actuaciones acometidas este verano han sido el reasfaltado de la SE-20, la carretera que conecta la Isla de la Cartuja con la autovía de Madrid y cuya titularidad se transfirió desde el Gobierno de España al Ayuntamiento en marzo de 2023. A mediados de agosto se dio por finalizada esa fase de las obras, acabando con los baches y grietas en el pavimento que generaban los problemas de la seguridad vial. Sin embargo, la intervención va a seguir en marcha en las próximas semanas con el resto de las acciones previstas. En concreto, será el turno de la renovación de las glorietas y las medianas, así como de la instalación del nuevo sistema de alumbrado público con el que se quiere reforzar la iluminación de esta vía, que cuenta con 10 kilómetros de extensión y que es la principal alternativa para el tráfico mientras duren las obras de la línea 3 Norte del metro en la Ronda Urbana Norte. Más allá de las intervenciones del Casco Antiguo o Triana, el Ayuntamiento de Sevilla ha aprovechado este verano para ejecutar pequeñas actuaciones en casi todos los distritos, la mayoría de ellas consistentes en reasfaltados de vías. Además, se han culminado otras obras que han transformado calles necesitadas de una reurbanización. Es el caso, por ejemplo, de la avenida de los Conquistadores en Santa Clara (Distrito San Pablo-Santa Justa), cuya reforma integral ya es una realidad. Por su parte, los operarios continúan trabajando aún en otras transformaciones como la de la calle Artesanos Peluqueros (Distrito Macarena), el parque central de Jardines de Hércules (Distrito Bellavista-La Palmera) o la calle Francisco de Ariño (Distrito San Pablo-Santa Justa). Todas ellas seguirán varias semanas más afectadas por estos trabajos.